A 28 años de los indultos a Firmenich y Videla

OPINIÓN 07/10/2017 Por
Los indultos no sólo fueron de militares y civiles vinculados a los militares. También fueron indultados Mario Eduardo Firmenich, Fernando Vaca Narvaja, Roberto Cirilo Perdía y otros.
indulto

"Durante la década del '70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda, fenómeno que ha ocurrido en muchos otros países. Así aconteció en Italia, que durante largos años debió sufrir la despiadada acción de las formaciones fascistas, de las Brigadas Rojas y de grupos similares. Pero esa nación no abandonó en ningún momento los principios del derecho para combatirlo, y lo hizo con absoluta eficacia, mediante los tribunales ordinarios, ofreciendo a los acusados todas las garantías de la defensa en juicio; y en ocasión del secuestro de Aldo Moro, cuando un miembro de los servicios de seguridad le propuso al General Della Chiesa torturar a un detenido que parecía saber mucho, le respondió con palabras memorables: «Italia puede permitirse perder a Aldo Moro. No, en cambio, implantar la tortura».
No fue de esta manera en nuestro país: a los delitos de los terroristas, las Fuerzas Armadas respondieron con un terrorismo infinitamente peor que el combatido, porque desde el 24 de marzo de 1976 contaron con el poderío y la impunidad del Estado absoluto, secuestrando, torturando y asesinando a miles de seres humanos".
Ernesto Sábato, Nunca Más.

El 07/10/1989 se redactaron 4 de los 10 decretos de indulto. El resto se firmaron el 30/12/1990. Entre ambos decretos fueron indultadas más de 1.200 personas.

Sin duda que los indultos, cuyo símbolo fue la visita de Carlos Menem al almirante Isaac Rojas en el Hospital Naval, pero que ya estaba visible con el rol de Mario Montoto, en nombre de Montoneros, en el proselitismo de Carlos Menem desde 1988, también permitieron resolver los reclamos 'carapintadas' que erosionaron la presidente de Raúl Alfonsín.

Menem tenía autoridad para hacerlo porque fue preso de los militares.

El indulto despojó de sus respectivas denuncias y condenas a los civiles (el caso de José Alfredo Martínez de Hoz) y militares (los miembros de las juntas, condenados en el Juicio a las Juntas de 1985, por la justicia civil en días de Alfonsín: Jorge Rafael Videla, Orlando Ramón Agosti, Emilio Eduardo Massera, Roberto Eduardo Viola, Omar Graffigna, Armando Lambruschini, Leopoldo Fortunato Galtieri, Basilio Lami Dozo y Jorge Anaya).

Liberación de guerrilleros y militares

Tata Yofre con ExTerroristas, ExMilitares y Víctimas de la Violencia en Argentina

Pero Menem también indultó a los jefes guerrilleros: desde Mario Eduardo Firmenich a Rodolfo Galimberti.

Precisamente, como consecuencia de las crisis 'carapintadas' Alfonsín, pesar del juicio a los integrantes de las juntas, en 1986 sancionó las leyes N° 23.492 y N° 23.521, de Punto Final y de Obediencia Debida, respectivamente.

La 1ra. estableció la prescripción de la acción penal contra los imputados como autores penalmente responsables de haber cometido el delito complejo de desaparición forzada de personas, con todos los crímenes que ésta involucra.

La 2da. estableció que no se tomarían en cuenta las denuncias, pruebas ni acusaciones contra los miembros de las Fuerzas Armadas, ya que estos, siguiendo las órdenes de su coronel, como la obediencia debida ordena militarmente, solo hacían su trabajo, en otras palabras excusaba y salvava a los militares.

La diferencia entre las 2 primeras y los indultos de Menem fue que las leyes de Alfonsín fueron votadas por el parlamento pero los indulto fueron una decisión unilateral y sin previa consulta de un Presidente que decidió asumir el costo político personal de su decisión.

Menem indulta a los jefes militares

Carlos Menem por constitucionalidad del indulto (1989)

Los primeros 4 decretos fueron:

-1002/89: Indulta a todos los jefes militares procesados que no habían sido beneficiados por las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, excepto el ex-general Carlos Guillermo Suárez Mason, que había sido extraditado de los Estados Unidos.

-1003/89: Indulta a líderes y miembros de los grupos guerrilleros y otras personas acusadas de subversión, entre ellas personas que se encontraban muertas o "desaparecidas". También indulta a militares uruguayos.

-1004/89: Indulta a todos los participantes de las rebeliones militares carapintadas de Semana Santa y Monte Caseros en 1987 y de Villa Martelli en 1988.

-1005/89: Indulta a los ex-miembros de la Junta de Comandantes, Leopoldo Galtieri, Jorge Isaac Anaya y Basilio Lami Dozo, condenados por los delitos cometidos en la conducción de la Guerra de las Malvinas.

Menem dijo que aquellas medidas fueron tomadas con el fin de lograr la reunificación, mútuo perdón y paz entre ambos bandos (guerrileros y militares).

Ex montonero Horacio Verbitsky sobre los indultos de Menem (1990)

Los indultos de 1990:

Decreto 2741/90: Indulta a los ex miembros de las juntas de comandantes condenados en el Juicio a las Juntas de 1985 Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Orlando Ramón Agosti, Roberto Viola, y Armando Lambruschini. Indulta también a los militares condenados en crímenes de lesa humanidad Ramón Camps y Ovidio Riccheri.

Decreto 2742/90: Indulta a Mario Eduardo Firmenich, líder de la organización guerrillera Montoneros.

Decreto 2743/90: Indulta a Norma Kennedy, procesada por malversación de fondos públicos.

Decreto 2744/90: Indulta a Duilio Brunello, condenado a inhabilitación absoluta y perpetua por el delito de malversación de fondos públicos.

Decreto 2745/90: Indulta al ex-ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz procesado por participación en los delitos de lesa humanidad (secuestro y torturas) contra Federico y Miguel Ernesto Guthein.

Decreto 2746/90: Indulta al ex militar Guillermo Suárez Mason por delitos de lesa humanidad.

Y esto funcionó hasta 2003, cuando Néstor Kirchner, invocando a su secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, tan cercano a Hugo Anzorreguy en los días de Menem, inició la revisión de los indultos, con el apoyo de un patético Congreso (puede votar hoy blanco y mañana negro), y una Corte Suprema de Justicia de la Nación siempre atenta a satisfacer al Ejecutivo mientras éste conserve fortaleza.

Hay una falsa creencia que dice que acusar a los guerrilleros de los crímenes cometidos contra los miliares (también de lesa humanidad), equivale a defender a los horrendos crímenes, de lesa humanidad, cometidos por integrantes de las Fuerzas Armadas.

Pero ¿acaso la esposa e hijas de Cesáreo Ángel Cardozo, quienes fueron atacadas con la misma bomba que el general tuvieron algo que ver con el Proceso de Reorganización Nacional?, ¿Y la hija de 3 años de edad del capitán Humberto Viola?, ¿Y la esposa del comisario Alberto Villar? ¿Y tantas hijas, esposas, amigos y familiares de víctimas de los mutuos asesinatos entre militares y guerrilleros?

El 15/06/2006 la Cámara de Casación Penal consideró que los indultos concedidos en delitos de lesa humanidad iban en contra de la Constitución Nacional y el 31/08/2010 la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó sentencias de tribunales inferiores dictando que las condenas que anularon debían ser cumplidas.​

Festejó todo el movimiento de derechos humanos, ya convertidos en 'ñoquis' del Estado Nacional por decisión de los Kirchner. Y muchos de ellos terminaron en hechos de corrupción (Sueños Compartidos, por ejemplo).

Pero lo más sorprendente fue que los Kirchner tuvieron un enfoque difícil de entender acerca de estos temas: por ejemplo, César Milani fue jefe del Ejército, un militar acusado por la desaparición en 1976 del conscripto Alberto Ledo. También mantuvieron a 3.381 miembros de la dictadura en el Ejército argentino, 543 oficiales y y 759 suboficiales en la Armada y 600 oficiales en la Fuerza Aérea. 

Además sostuvieron a 9.000 policías bonaerenses provenientes de la dictadura.

Urgente 24

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