Sólo uno de cada tres chicos snackea en forma saludable

SALUD 04/10/2017 Por
Es la "comida entre comidas" que ya está instalada como una comida más, tanto en grandes como en chicos. Especialistas dicen que hay que aprovechar esa oportunidad para comer alimentos de buena calidad nutricional.
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A la hora de hablar de una alimentación saludable, y tratar de inculcar esos buenos hábitos en los más chicos, lo primero que viene a la cabeza es, además de optar por alimentos que buena calidad nutricional, también respetar el orden y horarios de las comidas. Sin embargo, entre las cuatro comidas diarias clásicas (desayuno, almuerzo, merienda y cena) se coló en los últimos años un jugador más: el snackeo. Según un informe presentado en el Congreso Nacional de Pediatría, realizado la semana pasada en Córdoba, 8 de cada 10 chicos consumen snacks entre comidas. Además, sólo uno de cada tres niños snackea en forma saludable, lo que constituye un dato preocupante, teniendo en cuenta que la Argentina tiene uno de los índices más altos de la región en cuanto a sobrepesos y obesidad en chicos menores de 5 años.

Si bien el hábito de comer algo entre comidas no es nuevo, durante su exposición especialistas en nutrición destacaron la necesidad de procurar que en esas “comidas entre comidas” se ingiera un alimento de alta densidad nutricional, y no una golosina. Pero la realidad es que el 70% de los chicos a la hora de “snackear” eligen pobre calidad nutricional, esto es, alimentos ricos en sodio, grasas y azúcares.

“Los chicos tienen que saber que hay productos que no son saludables, que los tienen que restringir y no consumir a diario. Ni todo es bueno, ni todo es malo. Tienen que saber lo que es mejor para ellos”, destaca la licenciada María Elisa Zapata, Magister en Nutrición Humana y Calidad de los Alimentos e investigadora adjunta del Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI) que en 2015 participó de la investigación “Patrones de snackeo en la población argentina”, de donde surgen estos datos.

En ese mismo trabajo surgió que los momentos del día para el snackeo son, por lo general, por la mañana y por la tarde. “Es una práctica muy instalada en la población. Puede ser un hábito positivo o negativo, dependiendo de las elecciones”, dice la especialista. “Lo que tenemos que hacer es aprovechar que ya está instalado, enseñar y ofrecer elecciones saludables. En primer lugar el agua, como principal medida. Evitar la bebidas con azúcar entre las comidas”, remarca.

En eso, el rol de los padres es fundamental, sobre todo, predicar con el ejemplo. Los chicos adoptan las prácticas que ven en el hogar. Por ello, son los progenitores quienes deben estar atentos a la densidad nutricional de los alimentos que les dan a sus hijos. Ellos son quienes deciden qué alimentos introducen dentro del hogar, qué les mandan a los chicos para comer en los recreos escolares, o si deciden darles dinero para que se compren algo en el buffet de la escuela, donde los kioscos saludables siguen siendo una cuenta pendiente. Las especialistas también enfatizaron sobre el rol de la escuela en este tema: "El espacio escolar debe propiciar hábitos saludables porque allí los chicos se forman socialmente y debemos ser conscientes de cómo nuestros hábitos repercuten en los más chicos", dijo Zapata.

“Los padres tienen un rol muy importante, porque deben estar atentos a qué comen los chicos y cuándo lo comen. Son quienes tienen que identificar si los chicos comen por hambre, por alguna emoción o por aburrimiento”, indicó la licenciada en psicología Valeria Luski, coordinadora del área infanto juvenil de la Clínica del Doctor Cormillot.

Por su parte, la licenciada Jacqueline Schuldberg, miembro de la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas (AADYND) y docente de la carrera de Especialidad en Nutrición Clínica de la UBA remarca que lo importante es poder trabajar en el patrón de consumo a partir del hábito alimentario de los chicos. “En eso, el rol del snack dentro del plan alimentario ayuda a optimizar la alimentación. La idea es poder posicionar el snack como saludable, que no esté identificado con un palito o un chizito”, remarca la especialista. “Incorporando un snack saludable se puede mejorar la calidad de nutrientes. Con un simple snack se pueden incorporar nutrientes como el hierro o vitaminas”, añade.

“El snack es una buena forma de llegar con menos hambre al momento de la comida. Lo ideal sería incorporarlo como un hábito saludable antes de llegar al sobrepeso o la obesidad. Y es importante que haya variedad, para que los chicos no se aburran”, concluye Luski.

5 claves para promover un snackeo saludable en los chicos

1. Cuanto más chiquitos son, mejor. En los primeros años de vida es el momento en que se forman los hábitos para la vida adulta. Entonces, comenzar con los buenos hábitos alimenticios desde esta edad es importante. Educar a los chicos en qué alimentos elegir.

2. Involucrar a los chicos en la cocina y en las compras. Que vayan a la verdulería, que conozcan frutas y verduras nuevas. Los colores les resultan atractivos a los chicos, allí hay muchos.

3. Ofrecer variedad, para que no se aburran. Entre las opciones para el snackeo pueden ser frutas, frutas secas, algún yogur descremado o cereales fortificados sin azúcar agregada. Ofrecer algo diferente todos los días.

4. No prohibir. Enseñarles a los chicos y ofrecerles opciones saludables. Si es un alfajor, que no sea una rutina, que sea ocasional.

5. Planificar. Tener en cuenta que el snackeo representa entre el 10 y 15% de las calorías diarias, por lo que es mejor optar por algo nutritivo. Si el niño va a ir a buscar algo para comer a la cocina o a la heladera, que se encuentre con una opción nutritiva.

Fuente: Clarín por Rosario Medina

Ana Cohen

Redacción

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