EL DESPILFARRO, COMO LA TRISTEZA, NÃO TEM FIM

EDITORIAL 12/08/2017 Por
Hay maneras de evitar que un país progrese. Citemos algunas que los argentinos padecimos y padecemos
dolares

Isaias AbrutzkyIsaías ABRUTZKY / Especial para R24N
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Su majestad el Metrobús

El presidente Macri inauguró en mayo un tramo del metrobus de La Matanza. Fue realizado por medio de un crédito del Banco Mundial.

Tal vez mucha gente no tiene claro qué es un metrobus. Podría pensarse que se trata de una especie de tren, o subte, algo que requiere una importante infraestructura.

Pero no, el metrobús, aunque ha mejorado notablemente el transporte cotidiano de los porteños y algunos habitantes del conurbano, casi carece de esencia. Se trata de destinar, en algunas avenidas, carriles exclusivos para el tránsito de las líneas de ómnibus existentes.

Alguna vez se ya puso en práctica una idea semejante, pero se eligieron las franjas adyacentes a las veredas. El caos que se originó con ese sistema fue monumental, tanto que en un lapso brevísimo el experimento cayó en el olvido.

El éxito del metrobús actual reside en que los carriles por los que circulan solamente los ómnibus son los que están en el centro de la calzada. Instrumentarlo de tal forma implica la construcción de andenes en la zona de circulación: una plataforma de hormigón, barandas, carteles y muy poco más.

Uno se pregunta: ¿hace falta endeudarse en el exterior, por más que la tasa sea baja -que no lo es en absoluto- para hacer eso?

Pero además hay que aclarar el modo en que operan los créditos internacionales como este. No pensemos que el cemento o el poco hierro que se necesita llega del exterior. Tampoco las excavadoras y otro equipamiento menor que es necesario. Ni los trabajadores son de afuera.

El mecanismo consiste en que se contratan consultoras que a su vez reclutan el personal, pagando los salarios de rigor, y contratan obras, pero facturando con una jugosa diferencia. En resumen, un total e innecesario despilfarro de divisas.

20 años no es nada ¿pero cien?

De mil quinientos millones de dólares debió desprenderse el Banco Central para contener -malamente- la disparada del dólar. No se puede adscribir estos dólares a alguno de los préstamos que indiscriminadamente pidió y sigue pidiendo el ministro Dujovne a quien esté dispuesto a cederlos. Y por cierto no faltan interesados, habida cuenta de que el interés que paga el Estado argentino es el doble del que rige en el mercado mundial.

Pero si suponemos que esas divisas son parte del comentado préstamo a 100 años que tomó el gobierno recientemente, significa que los argentinos y nuestros descendientes deberemos desembolsar 124 millones de dólares por año. Al término del préstamo, esto significa nada menos que 12.400 millones de dólares, a los que deben sumarse los 1.550 lanzados a los ahorristas y especuladores. ¿Será esta “pesada herencia” también atribuida a Cristina?

Elefantes blancos

No será la primera vez que con tal de desprestigiar a un gobierno peronista, su sucesor abandona proyectos en curso. Ocurrió con lo que hubiera sido el hospital de niños más importante de América Latina: cuatro enormes edificios de los cuales dos -de nueve pisos- ya estaban construidos al momento del derrocamiento de Perón, en 1955. La obra se abandonó y se convirtió en el tristemente célebre “Albergue Warnes”.

Igual suerte corrió el monumental centro de salud que se transformó en el “Elefante Blanco”, y que fue objeto de titulares en los últimos tiempos, ya que se está en proceso de demolición.

El Presidente Macri expresó días atrás que el kirchnerismo “dejó un país en ruinas”. Tales ruinas las ve sólo él, pero el mandatario opera para mostrar “ejemplos”:

Terminadas ya las construcciones civiles de los hospitales “Néstor Kirchner” y “René Favaloro” de la Matanza, por la administración anterior, y funcionando sólo con recursos municipales, el gobierno nacional no provee la parte comprometida para el equipamiento y el personal necesario. Esperemos que no se repita así una criminal práctica política que pudiera determinar para estas magnificas obras el mismo destino de las anteriormente mencionadas.

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