El Banco Central cede reservas y cruza al mercado para tratar de cambiar la psicología del dólar

OPINIÓN 10/08/2017 Por
Tres meses atrás, en el mercado financiero se debatía hasta cuando la Argentina iba a padecer un escenario de atraso cambiario, por la oferta excedente de dólares que provocaban las emisiones de deuda del sector público y el privado, y el ingreso de capitales que venía a hacer diferencia con la tasa de interés en pesos
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Desde el momento en el que Cristina Kirchner decidió ser candidata por la provincia de Buenos Aires y MSCI postergó la decisión de recategorizar al país como mercado emergente, hasta comprobar si el proceso de reformas económicas contaba con el respaldo político suficiente, la dirección del mercado cambiario se invirtió. La pregunta que se hacen los empresarios es qué parte del escenario se alteró.

La devaluación del peso iba a acelerarse más cerca de fin de año, en parte por el efecto electoral de octubre. Pero la primaria de agosto impulsó la cobertura en moneda dura de aquellos que advirtieron que un mal resultado para el Gobierno en las PASO iba a acrecentar la demanda de billetes verdes. Eso implica que un factor que cambió entre lo esperado y lo sucedido, es la velocidad. Todo lo demás, por ahora son percepciones.

El Gobierno no va a prescindir del endeudamiento, con lo cual la cantidad de dólares que entrará al mercado seguirá siendo alta. Tal vez pueda reducir alguna de las emisiones previstas para cubrir el déficit del año, porque el dólar bajo causó que las colocaciones rindieran en pesos menos de lo proyectado en el Presupuesto y forzó al Ministerio de Finanzas a incrementar la búsqueda de financiamiento.

Es cierto que hay un déficit de dólares en el sector externo que a largo plazo hacen esperar que el precio de la divisa suba porque de lo contrario no se podrá paliar la escasez. Pero al mismo tiempo, la suba tiene que generar un incentivo para los que exportan y un freno natural para el boom de gastos en dólares en el exterior, y de las importaciones innecesarias.

La ansiedad por el dólar es psicológica. Las PASO son una encuesta, una antesala del partido real que se jugará en octubre. El Banco Central decidió ceder reservas porque percibía que el precio subía con muy pocas operaciones. Y lo seguirá haciendo porque cree que la oferta permitirá reponer lo vendido, con lo cual aceptó que no tiene sentido defender una flotación libre a ultranza si ello implicaba arriesgar el proceso desinflacionario. Incluso fue más allá: buscó hacer perder unos centavos a los que apostaron a la suba. Hoy veremos si con ese gesto alcanza para dominar al mercado o debe ir un poco más allá.

Fuente: Cronista

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