Bitcoin: la llave para trascender fronteras

ECONOMÍA 10/07/2017 Por
Con costos ínfimos y una agilidad sin parangón en el ámbito de las transferencias internacionales, la criptomoneda se presenta como una salida ideal para las pymes argentinas que buscan su oportunidad más allá del territorio nacional
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En Marcelo T. y Reconquista (CABA) un edificio de dos plantas pasa desapercibido con una única anotación en su puerta de entrada: una “b” atravesada por dos líneas verticales, el símbolo del bitcoin. De todos modos, dentro del edificio se reparten numerosas oficinas y hasta un coworking, todo un enjambre de start-ups que trabajan alrededor de la criptomoneda, un fenómeno que puja con fuerza en el país y puede servir de trampolín para las pymes que sondean el escenario internacional.
La Argentina es uno de los grandes semilleros de esta divisa virtual, que tiene unos 4 millones de usuarios en el mundo, aunque, según Franco Amati, cofundador de la ONG Bitcoin Argentina y del Espacio Bitcoin de Retiro (CABA), es muy difícil contabilizar cuántos usuarios existen en el país. Lo que sí está claro es que la moneda tuvo su gran boom en 2014, a causa –explica– de las restricciones cambiarias del gobierno de Cristina Fernández.

“La inestabilidad financiera hace que se empiece a usar más. Se empezó a utilizar en la época del cepo y, ahora, en países como Venezuela, tiene mucho uso”, detalla. Sin embargo, su potencial de crecimiento es muy grande: en solo cinco años de funcionamiento efectivo el bitcoin pasó de valer unos u$s 200 a casi u$s 2.700. Ahora, ¿cuáles son las ventajas y cómo las pymes pueden sacar partido de este cuño electrónico?

Amati señala las principales ventajas: “Es una moneda predecible, uno sabe desde el principio cómo funciona, cuántos bitcoin va a haber dentro de un año, está parametrizado y no se puede cambiar, eso genera una resistencia a cualquier corralito, por ejemplo”. Pero el sentido más práctico de la moneda pasa por su agilidad y eficiencia a la hora de hacer cualquier transferencia.

Moneda por moneda

La firma nacional Bitex, que nació como una plataforma para cambiar pesos por bitcoins, creó, a mediados de 2015, un servicio llamado Concierge, a través del que gestiona pagos internacionales a un costo ínfimo. “Hacemos pagos internacionales, sin pasar por toda la burocracia bancaria, pero apoyándonos en todas las redes bancarias locales. Conectamos a todos los países a través del blockchain –cadena de pagos– de bitcoin”, explica Manuel Beaudroit, su CMO.

La idea es sencilla. Una empresa de software con base en la Argentina que tiene a sus programadores freelance repartidos en diferentes países de América latina contrata a Bitex para realizar sus pagos. La firma abona en pesos argentinos y los trabajadores reciben sus transferencias en moneda local. Pero Bitex gestiona todo el proceso a través de la moneda virtual: cambia pesos por bitcoins, bitcoins por cada una de las monedas locales y luego las transfiere a las cuentas de cada uno de los freelancers. Todo ello por un coste que ronda el 2,5 y el 4%, con tasas y comisión incluídas.
“Pagamos a cualquier parte del mundo. La idea es conectar cuentas bancarias locales con bitcoins sin exponer a la persona a la criptomoneda, que no tiene por qué saber cómo funciona. Aquí paquetizamos. Danos tus datos personales, los datos de la cuenta y olvidate”, relata Beaudroit, para quien no es entendible que, en pleno siglo XXI, para pagar desde la Argentina a Chile, haya que pasar por los Estados Unidos: “Es carísimo, nosotros queremos conectar peer to peer todos los bancos de la región”.

Globalizar préstamos

Además de simplificar las transferencias internacionales, el bitcoin abre la posibilidad de globalizar los préstamos. Wayniloans aprovechó ese nicho para montar una plataforma de micropréstamos y préstamos más grandes que traspasa fronteras, y mueve cerca de u$s 1 millón en operaciones, con unos 350 empréstitos mensuales y un crecimiento anual del 50%. "Armamos una plataforma de préstamos entre personas de cualquier parte del mundo. La única forma de poder hacer eso con costos de transacción bajos a nivel global era usando dinero digital, y el más seguro y transparente, hoy por hoy, es el bitcoin”, explica Matías Wohlgemuth, CFO de la firma.

“Utilizamos la moneda para que gente de todo el mundo pueda pedir un préstamo e invertir en préstamo. Es como un peer to peer lending”, dice. Este sistema también es una salida cómoda para proyectos y pequeñas firmas con necesidades financieras, como el bar Doble 6, que pudo terminar de financiar la inversión inicial para arrancar el negocio gracias a este mecanismo.

Matías Capeli regenta Bitcoffee, la primera cafetería de América latina en funcionar con bitcoins. Ingeniero en Sistemas, abrió el negocio ubicado en Paraguay 953 (CABA) hace tres años, después de darse cuenta de que las cafeterías de la Ciudad solían carecer de tecnología básica para el público general, como enchufes para cargar el celular o una buena conexión a Internet. Cuando decidió abrirlo, tuvo claro que el pago en bitcoins debía estar habilitado. “Es un sistema muy sencillo para gestionar todos los pagos, puedes hacerlos desde el exterior. Es muy cómodo de usar, es como utilizar una tarjeta SUBE. La transición es inmediata y no hay intermediarios”, valora.

Uno de los principales interrogantes es la volatilidad del tipo de cambio, que hasta ahora dibujó siempre una curva ascendente, algo que supuso una gran ventaja para quien invirtió en la moneda, pero que puede ser un riesgo a la hora de pedir un préstamo como los de Wayniloans. “Lo que hicimos fue usar el bitcoin como entrada y salida, pero la inversión inicial se fija en pesos o en dólares. Alguien invierte en un préstamo desde Colombia, compra bitcoins en su wallet, y vos le devolvés los bitcoins equivalentes al valor de la compra”, explica Wohlgemuth.

La seguridad, la gran incógnita

El pasado 12 de mayo, los sistemas informáticos de varios hospitales del Reino Unido y la multinacional española Telefónica, así como de otras empresas en el mundo, quedaron paralizadas por un malware llamado WannaCry que pedía un rescate de u$s 300 por usuario a cambio de desbloquear las computadoras. Ese pago debía hacerse, pedían los hackers, en bitcoins.

Para quienes defienden esta moneda como un sistema de pagos confiable y seguro, la publicidad de los delincuentes que pusieron en jaque a miles de personas y ocasionaron pérdidas millonarias para firmas como Telefónica no pudo ser más adversa. Sin embargo, a la luz del hackeo masivo, numerosos expertos apuntaron que el método de pago pudo no ser la mejor opción para proteger la identidad de los atacantes: la criptomoneda tiene una trazabilidad total.
“Bitcoin es 100% trazable públicamente”, asegura Amati. El cofundador de Syntagma explica que hay un registro público de todas las transferencias que se realizan con la divisa. Esto no quiere decir que exista un detalle con nombres y apellidos de cada uno de los movimientos, porque las cuentas son anónimas, pero, si se conoce la identidad de la persona asociada a un número de cuenta, es posible conocer todo su historial de transacciones.

Según Wohlgemuth, el sistema es “automático, eficiente y muy seguro”. “Los bitcoins existen, todas las transacciones están en las tablas”, detalla. Además, empresas como la suya elaboran sistemas adicionales de seguridad para evitar que eventuales virus roben datos personales o, incluso, dinero virtual.

“Nosotros tenemos mucho cuidado con la seguridad de los bitcoins. Recibimos varios ataques, pero no pudieron hacer nada. En nuestra plataforma es obligatorio el two factor autenticator: una app que da seis dígitos temporales, mueves bitcoins y lo tienes que poner. Es como el token del homebanking”, explica el CFO de Wayniloans.

La revolución en un sector aniquilosado

Por la rapidez, la transparencia y los bajos costos, el bitcoin se presenta como una alternativa real a un sector excesivamente burocratizado y con unos tiempos que no se ajustan a los del mundo digital.
“No sé si en el futuro el bitcoin va a ser la moneda que prevalezca, pero la moneda en papel va a desaparecer. Todas las transacciones se van a hacer de manera digital”, opina Matías Capeli, de Bitcoffee.

“Los bancos van a tener que convivir con otros actores que antes no estaban, como los taxistas. Hacete más activo, mejorá tus servicios. Nadie quiere sacar a nadie del juego, pero este tipo de nuevos actores hacen que la gente mejore su oferta”, considera Eduardo del Pino, CEO de Bitex, con una amplia trayectoria en el sector financiero. “Internet fue la democratización del conocimiento y esto es la democratización económica”, concluye.

Fuente: Cronista

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