El atronador silencio de Cristina Kirchner sobre el desafuero de Julio De Vido

POLÍTICA 06/07/2017
Cuando gobernaba el kirchnerismo, el oficialismo en pleno salía a defender al funcionario clave de las gestiones K

Militan juntos desde hace treinta y tres años. En 1982 el arquitecto Julio Miguel De Vido conoció al matrimonio Kirchner. Es uno de los fundadores del Frente para la Victoria, ideado en una unidad básica pequeña de una Santa Cruz que ya no es lo que era. Manejó las obras públicas de la intendencia de Néstor Kirchner cuando asumió cono jefe comunal en 1987. Y fue ministro de Economía de esa provincia desde 1991 hasta 1999. Hasta 2003 fue ministro de Gobierno de la gestión provincial K. Desde 2003 hasta 2015 fue el ministro más poderoso de la presidencia de su viejo amigo Néstor y también de los dos mandatos de Cristina Fernández.

Como titular del Ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, tuvo bajo su mando administrativo las obras públicas con un presupuesto multimillonario hoy con miles de contratos investigados por la Justicia; y las secretarías de Energía; Comunicaciones, Transporte y de Comercio Interior, entre otros entes.

Como ministro, De Vido trató con el empresariado más influyente del país, con los sindicatos ídem, gobernadores e intendentes. Cristina Kirchner lo defendió en público, o mandó a sus principales voceros a poner la cara por él ante cada una de las muchas denuncias judiciales en las que estuvo o está imputado (hoy está procesado en algunas de ellas). Pero esa defensa hoy no existe. Al menos de modo explícito. Desde que el fiscal Carlos Stornelli pidió su desafuero y su detención, la precandidata a senadora por Buenos Aires, Cristina, de quien conoce secretos, y viceversa, mantiene un silencio llamativo respecto a De Vido. Solo salió en su defensa el jefe del bloque K en Diputados, Héctor Recalde. Otras voces, otros ámbitos.

Las defensas al acusado de corrupto varias decenas de veces en tribunales federales solían incluir no solo la voz protectora de la presidenta, ministros y diputados, sino también la de importantes secretarios generales de la CGT, o incluso comunicados de la Federación Argentina de Mujicipios (FAM), el organismo que núclea a los intendentes más relevantes del peronismo.

A pesar de que ésta última acusación en su contra se centra sobre posibles desmanejos de alrededor de 28 millones de pesos en un proyecto en Santa Cruz que siempre fue reivindicado por Cristina Fernández, la minera de Río Turbio llamada Yacimiento Carbonífero Río Turbio (YCRT), ni ella, ni nadie de su familia ha salido en defensa del hombre que tanto hizo por ellos.

Julio De Vido empieza a padecer, aunque solamente de modo público, la soledad que da el despoder frente a adversidades que antes no lo preocupaban tanto.

Otros amigos y ex funcionarios de los K ya pasaron por este infortunio, incluso en situaciones más graves, como los hoy presos Lázaro Báez; Ricardo Jaime o José López. Los tres están vinculados a De Vido y los negocios estatales en sus días de esplendor. Es lo mismo que decir que están vinculados, también, a los hoy silentes Kirchner.

Fuente: Clarín

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