Dujovne ratificó el rumbo y aseguró que no habrá sorpresas tras las elecciones

POLÍTICA 15/06/2017 Por
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, ratificó el rumbo económico y el gradualismo como método para administrar los objetivos de reducir el déficit primario, la presión tributaria e impulsar el crecimiento de la economía
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En una entrevista en El cronista, dijo que la reducción de subsidios seguirá, que la reforma tributaria tiene que esperar hasta 2018, que el dólar no está atrasado y que la economía crecerá. También aseguró que se cumplirán las metas fiscales.


El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, ratificó el rumbo económico y el gradualismo como método para administrar los objetivos de reducir el déficit primario, la presión tributaria e impulsar el crecimiento de la economía.

En una entrevista concedida durante una visita a la redacción de El Cronista, puntualizó que comparte "la ansiedad" para poner en marcha una reforma tributaria que simplifique y haga más equitativa la presión fiscal, pero consideró que "la espuma electoral" tiene que bajar antes de poder llevar al Congreso el proyecto en el que trabaja el oficialismo.


Desestimó un ajuste fuerte para cumplir con las metas fiscales tras las elecciones legislativas y consideró que el tipo de cambio no está atrasado, ya que es "15% más competitivo" que a fines de 2015.

- ¿Qué va a pasar con el gasto tanto en lo que queda del año como en los siguientes?

- Tenemos metas fiscales, anunciadas, de 4,2% déficit primario para este año, 3,2% en 2018 y 2,2% 2019. Son metas exigentes en el contexto de cual vamos graduando un adicional de reducción impositiva. En 2016, bajó 1,7% la presión tributaria cuando se quitaron las retenciones, sino el déficit primario sería este año del 2,5%. Hay mucha demanda de bajar los impuestos y a la vez balancear el gasto. Vamos trabajando en ambos frentes.

Heredamos un déficit muy grande y una presión tributaria altísima, entonces tenemos que ir administrando nuestros múltiples objetivos, en los que tenemos en claro que el gasto público no puede subir. Y eso está ocurriendo. En 2016, el gasto medido en términos reales no creció y este año va a estar mostrando una caída cerca a 3%. En términos del PBI va a estar bajando cerca de 2 puntos porcentuales, del 43% a 41% del PBI.

Cuando decimos que vamos bajando el déficit, el peso de los impuestos en relación al producto, no es promesa al futuro, es algo que vamos haciendo. Bajamos fuerte la presión tributaria en 2016, este año estamos bajando fuerte el peso del gasto público en relación al producto. Pero no hay atajos y no podemos hacer magia.


- Una de las quejas más reiteradas es por la alta presión tributaria...

- Las quejas por los impuestos, vienen junto a las quejas por el déficit. A veces son inconsistentes. Si bajas los impuestos rápido podes tener un crecimiento de la economía en el largo plazo, pero en lo inmediato aumenta el déficit. Por eso estamos haciendo las dos cosas a la vez.

- Crece la idea que a partir de las elecciones empieza un ajuste fuerte del gasto para poder alcanzar las metas de déficit. ¿Qué va a pasar? ¿Cómo se cumplirán las metas?

- Una de las características de este Gobierno es que la política económica es la misma en los años electorales que en los que no lo son. Los que están esperando que el día después haya sorpresas, no las van a tener.

Tenemos una meta del 3,2% de déficit para el 2018 y la vamos a cumplir. Trabajando como lo venimos haciendo, por un lado reduciendo los subsidios a la electricidad, el gas y el agua. Eso va a continuar.

Por otro lado, el crecimiento de la economía nos provee de recursos adicionales, porque la recaudación tiene elasticidad de un punto por encima del crecimiento económico. Y además, está la austeridad en el gasto, que va a bajar 3%, porque somos rigurosos con el gasto.


- En los últimos días se reunió con referentes empresarios. El reclamo constante es que la reforma se ponga en marcha ya, ¿en qué estado se encuentra?

- Comparto la ansiedad, Me desvela ir a un sistema tributario mejor. Argentina tiene un sistema tributario malísimo donde hemos estado subiendo la carga tributaria de manera irracional en los últimos años.

Estamos terminando nuestra propuesta de reforma del Ministerio de Hacienda. Ahora empieza un trabajo de discusión con el resto del Gobierno.

A mi me encantaría llevar la reforma ya al Congreso, pero siendo realista y teniendo elecciones en octubre, sé que es imposible en este contexto.

El sistema tributario en Argentina es tan malo que creo que existen espacios enormes para lograr consensos transversales a gran parte de las fuerzas políticas sobre cómo modificar los impuestos. Pero ahora esos mismos espacios políticos que pueden apoyar una reforma tributaria con responsabilidad en un contexto político sosegado, van a verse forzados a rechazar la idea por cuestiones electorales. Así que por más que me desvele, no hay otro camino que esperar a que baje la espuma electoral para avanzar en esta cuestión. Y en 2018, enviaremos el proyecto de reforma tributaria.

- ¿Cuáles son los principales lineamientos de ese trabajo que están haciendo?

- No puedo dar detalles en este momento, pero queremos un sistema tributario más simple, más neutral, con menos distorsiones y más equitativo. Con menos exenciones, que están en todos los impuestos, y alícuotas más bajas, para ampliar el universo de los que pagan y a la vez achicar la evasión, la informalidad.


– Desde un primer momento se habló de lo vital de la llegada de las inversiones. Finalmente, ¿están llegando? En el nivel que esperaba el Gobierno?

– Uno mira las cuentas nacionales del primer trimestre y se ve un incremento importante de la inversión contra el cuarto trimestre. Estoy convencido que el crecimiento de las inversiones, en capital productivo, en 2017 van a ser en términos reales las más importantes de los últimos 5 años. Y con cifras, vamos a ver que el proceso de inversión está vivito y coleando.

– Despuésde octubre, ¿esperan mayor confianza y mayores desembolsos?

– No es solo el tema de las elecciones, la confianza e inversiones tienen que ver también con que hay un programa que se va consolidando, bajando la inflación. No es lo mismo la que teníamos el año pasado y la que vamos a tener en 2018. Tampoco es lo mismo el déficit con el que arrancamos, el de este año y del próximo. O de tener en marcha, desde el año próximo, los proyectos público-privados.

Son varios mecanismos que se van aceitando. Es la consolidación del Gobierno y del programa económico.

No tengo dudas que va a crecer la inversión y la economía en general. Estamos en un proceso de recuperación económica, donde gradualmente crecemos a tasas cada vez más altas y entrando en un circulo virtuoso que permita ingresar en un crecimiento de la economía, el empleo y reducción de la pobreza.

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Redacción

Daniel MAKENA. Jefe de Redacción

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