El proyecto de la Ruta de la Seda genera recelos por la influencia que ganará China en la región

INTERNACIONALES 16/05/2017
En el foro de Beijing hubo grandes promesas de financiamiento para infraestructura, pese a que China en 2016 invirtió menos en los 65 países incluidos en la estrategia

El presidente chino, Xi Jinping, describió la iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda de su país como el "proyecto del siglo" cuando anunció un ampliado plan de financiación que promete cientos de millones de yuanes de inversión en caminos, ferrocarriles, puertos y otras obras de infraestructura en todo Eurasia para fomentar los lazos comerciales.

El domingo se reunieron delegados de más de 100 países, incluyendo 28 jefes de Estado en un complejo valuado en u$s 1000 millones al norte de Beijing para asistir a una cumbre de dos días. Uno de los líderes prominentes fue el presidente ruso, Vladimir Putin.

En general, las mayores economías de Asia y Occidente enviaron representantes de menor nivel.

China utilizó el foro para anunciar sus grandiosos planes nuevos de financiamiento en un momento en que EE.UU. y Europa disminuyen sus compromisos internacionales. Los participantes pidieron mayor claridad sobre la ambiciosa pero indefinida estrategia.

Para Xi, el foro fue una oportunidad para demostrar su influencia política a dos audiencias: el mundo externo que busca un liderazgo global en medio de la incertidumbre e imprevisibilidad en Washington y las consecuencias del Brexit; y dentro de China, donde el presidente se está posicionando para su segundo término como la cabeza del Partido Comunista gobernante.

"Las antiguas rutas de la seda, que se usaron a través de miles de millas y años, representan un espíritu de paz y colaboración, apertura e inclusión, aprendizaje y beneficio mutuo", afirmó Xi en su discurso inicial. "Debemos fomentar nuevas relaciones internacionales que promuevan una colaboración en la que todos sean ganadores y un diálogo sin confrontaciones".

La iniciativa tiene como objetivo extender la influencia política y económica de China, abordando a la vez el paralizante exceso de capacidad industrial a nivel doméstico. Además es una evocación consciente del pasado cuando China estaba en la cima del poder.

Por "ruta" se refiere a las rutas comerciales marítimas trazadas por el almirante Zheng He en los siglos XIV y XV durante el período más influyente de la dinastía Ming en el Sudeste Asiático; "cinturón" se refiere a la ruta de la seda a través de Asia Central que floreció durante la dinastía Han, que perduró durante cuatro siglos hace dos milenios y la dinastía Tang que se extendió del siglo VII al siglo X.

Esta estrategia moderna tiene el objetivo de aumentar la influencia internacional de China, en un momento en que el país exporta su abrumador exceso de capacidad industrial a naciones de todo el mundo a través de préstamos e inversiones.

Los jefes de Estado que participaron en el foro estaban ansiosos por conseguir algo de esa generosidad para sus propios países, para reavivar sus economías tras el derrumbe de crecimiento de los últimos años luego del fin de los "superciclos" de energía y materias primas en 2012.

"No puedo asignarle una cifra", dijo Sir Tom Troubridge, director de China de PwC y el vicepresidente del China British Business Council. "Pero si funciona a sólo al 50% de la capacidad que desea China, seguiría siendo el proyecto de infraestructura más grande del mundo en los próximos años".

Este respaldo financiero ampliado se da pese a que China en 2016 invirtió menos en los 65 países incluidos formalmente en la estrategia, mientras que creció el flujo de capitales hacia los países desarrollados.

Las iniciativas de financiación que se anunciaron incluyen un aporte de 100.000 millones de yuanes (u$s 14.500 millones) al fondo de la Ruta de Seda de China; 250.000 millones de yuanes en programas especiales de préstamos al Banco de Desarrollo de China; y 130.000 millones de yuanes al Banco de Importación y Exportación de China para apoyar la colaboración en infraestructura, capacidad industrial y financiamiento.

El Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), el banco multilateral encabezado por China, ha otorgado cerca de u$s 1700 millones en préstamos para nueve proyectos a través del BAII, la mayoría de los cuales fueron cofinanciados con otros entes multilaterales.

A pesar de las garantías de Xi de que Beijing no tiene intenciones de participar en "antiguas maniobras geopolíticas", esta movida china genera polémica. Parte de la oposición la encarna India, que mantiene un continuo conflicto con China sobre la frontera del Himalaya a la vez que desconfía del plan de crear un Corredor Económico entre China y Pakistán que pasaría por territorio reclamado por Nueva Delhi.

Algunos funcionarios de la UE en privado mencionan su preocupación sobre la mayor influencia de china en Europa central y del este después de que Beijing convocó al grupo "16+1" hace cinco años para brindar una plataforma que profundice los lazos de China con la región.

Fuente: Cronista

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