Mario Negri: El mayor éxito de Cambiemos fue asegurar la gobernabilidad

POLÍTICA 08/01/2017 Por
El legislador radical consideró “positivo” el balance del primer año de la gestión de Macri. No cree que la alianza oficialista vaya a incorporar a una porción del peronismo.
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Luego de 45 años de militancia política, por estos días Mario Negri siente que alcanzó un reconocimiento nacional, luego de su encendido último discurso en la Cámara de Diputados, cuando se cruzó con el kirchnerismo en la discusión por el tema derechos humanos. “Me asombra la repercusión que tuvo el discurso, que no fue racional. Me salió de las tripas”, razonó el titular del bloque de diputados nacionales radicales.

Convertido en uno de los radicales con mejor llegada a la Casa Rosada, Negri elogió la gestión del presidente Mauricio Macri, pero admitió que hubo errores. “Por ahí no dimensionamos bien la herencia recibida. Se crearon expectativas desmesuradas y la sociedad nos pasó algunas facturas”, sostiene el dirigente.

Negri, un histórico del alfonsinismo, reconoció que se unieron con el PRO para evitar que el kirchnerismo siguiera en el poder, pero se pronunció a favor de fortalecer Cambiemos. “Está claro que no podemos rechazar crecer, pero no podemos amontonarnos. Hay límites con quiénes nos unimos”, dijo, terminante.

–Su último discurso cuestionó con dureza al kirchnerismo. ¿Por qué tanta vehemencia, cuando suele ser más medido?

–Más que un discurso, fue una reacción desde las tripas a un sector que no me dejaba hablar. En materia de derechos humanos hubo un relato que se olvidó de la mitad de la historia argentina. Planteo esta discusión para que los más jóvenes conozcan la verdad. Pasó una década de relato y nosotros no discutimos ese relato sobre los derechos humanos. A un tema tan sensible, el kirchnerismo lo partidizó descaradamente.

–¿Qué balance hace del primer año del Gobierno?

–Es un balance positivo, en relación al lugar desde donde se partió. La herencia recibida fue muy grave. Este primer año fue como subir el Himalaya en bicicleta. Un país quebrado, sin reservas y aislado del mundo. Con inflación galopante y una pobreza superior al 30 por ciento. Cualquiera que ganara la elección tenía que arreglar con los buitres para volver al mundo y salir del cepo financiero. Los temas graves eran los subsidios y el retraso tarifario. Había una cultura del subsidio que de progresista no tenía nada. También se pueden anotar como logros tener estadísticas reales que nos sirven para saber dónde estamos parados. La reparación histórica a los jubilados fue un hecho muy importante. Además, se recuperó el federalismo con las provincias, en especial con Córdoba, y volvió a funcionar el Parlamento.

–¿Qué errores marcaría?

–Sin dudas que hubo errores. En las tarifas hubo desaciertos que yo marqué en su momento. No lo explicamos bien y eso trajo un costo político y también fiscal. El Gobierno resolvió temas y en otros se generaron expectativas que no pudieron ser cumplidas. La idea de transmitir una mejoría en la economía fue hecha de buena fe, pero como no sucedió a la gente le molestó. El cuanto a las inversiones, también se generaron demasiadas expectativas. Las inversiones financieras llegaron, pero las directas tardarán más.

–¿Está conforme con el papel de la UCR en el Gobierno?

–El Gobierno no es una coalición propiamente dicha, más allá de que haya ministros radicales. En el Parlamento es donde mejor se expresa la coalición. Cambiemos aprobó el examen de darle gobernabilidad a un país quebrado y no gobernando por el PJ. Ese fue el mayor éxito. Pero tenemos que darnos un debate de hacia dónde vamos en temas centrales como educación, qué podemos esperar del mundo, los caminos del crecimiento, la lucha contra la corrupción y el narcotráfico. El radicalismo tiene ideas y recursos humanos para aportar.

–¿El Gobierno se juega mucho en las próximas elecciones legislativas?

–Ninguna elección es neutra. Para cualquier Gobierno sería suicida ignorar una elección. Esta gestión tiene un acompañamiento de la sociedad, pero como es lógico se va consumiendo el crédito. Máxime cuando tenés que tomar medidas antipáticas para enderezar el rumbo de un barco que iba a la deriva. El desafío de Cambiemos es que se cumplan las expectativas y de ese modo conseguir respaldo en las urnas.

–¿Cree que se debe ampliar Cambiemos? Como pidió Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados.

–Cualquier coalición puede ampliar su base, pero no se deben perder las ideas, los valores y los motivos por los cuales se conformó. La lógica de ampliar la alianza tiene límites.

–Entonces, ¿no ve una pata peronista en Cambiemos?

–A nivel nacional, no lo veo. Puede haber acuerdos provinciales, pero no estructurales. El PJ es un outlet de la política, donde ingresás y hay de todo. Es una máquina de construir poder. Ya lo dijo (Carlos) Corach (exministro menemista): “Cuando el mundo va hacia la derecha, el peronismo tiene un candidato de derecha. Cuando va hacia el estatismo, construimos un candidato estatista”. En el PJ hoy están los que son opositores responsables y apoyan la gobernabilidad. Están los que creen que se bañaron en el río Jordán y nunca tuvieron nada que ver con Cristina, pero fueron funcionarios 12 años. También están los que creen –que son los menos– que si ellos no están en el poder, no tiene sentido que otros gobiernen. Cambiemos no debe perder energía en buscar aliados, debe consolidar su alianza con la sociedad.

Fuente: La Voz del Interior

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