Copa Davis, final Argentina-Croacia: Juan Martín del Potro, obligado a ganarle a Marin Cilic

DEPORTES 27/11/2016
El equipo de Orsanic pierde 2-1, tras caer en el dobles. Soñando con ganar la Davis por primera vez, Del Potro abrirá a las 10 con Cilic. Luego, Delbonis sería el rival de Karlovic en el duelo decisivo. Televisan TyC Sports y Canal 7.

Si se pudo esperar 93 años, habrá que saber esperar un día más. El equipo argentino, el tenis nacional, todo el deporte de este país tan amante del deporte está a dos partidos de concretar ese sueño largamente postergado: ganar la Copa Davis, uno de los pocos títulos grandes que faltan. La derrota en el dobles formaba parte de todos los cálculos, pero un batacazo habría permitido llegar a la tercera y última jornada con mejores perspectivas. Y no sólo el sábado pasó lo que tenía que pasar. Ocurrió lo mismo el viernes. Ahora viene lo más complicado. No hay margen para pasos en falso. Hay que ganar los dos singles para dejar atrás tantos fantasmas. Hace falta ir por dos victorias que nadie da por seguras. Acá hay análisis, probabilidades, cálculos, pero no pronósticos serios. Y mucho menos favoritos. ¿Se puede? Claro que se puede. Es lo único seguro.

En el primer turno, desde las 14 de Zagreb (10 de la Argentina), Juan Martín Del Potro deberá ganarle a Marin Cilic. Y a continuación, el argentino que Daniel Orsanic terminó de elegir anoche tendrá que hacer lo mismo que Delpo el viernes: tener mucha paciencia y aprovechar las escasísimas chances que se le presenten para derrotar a Ivo Karlovic. Será un triunfo que ofrece como premio un lugar en la historia. Federico Delbonis parecía ayer el nominado para semejante empresa.

No hay dudas sobre quiénes abrirán el juego hoy. Del Potro y Cilic son referentes indiscutidos de sus equipos y ninguno de los dos capitanes se iba a privar de utilizarlos en el tercer punto. Cilic había demostrado ser el compañero ideal para Ivan Dodig, el único doblista nato de la serie. Y en el grupo de singlistas argentinos, por lejos Del Potro era la mejor carta para acompañar a Leo Mayer. Si el propio Orsanic suele insistir en que Mayer-Del Potro es la mejor pareja que el tenis argentino puede ofrecer. Esa presencia de los dos mejores jugadores de la serie está garantizada también para el punto que abrirá hoy.

Pero uno de los temas del día fue dilucidar a quién elegiría Orsanic para desafiar a Karlovic. Mayer era el favorito en la previa. El correntino, con un invicto de diez partidos como singlista en la Davis, definió la serie con Gran Bretaña. Y cumplió. Pero su adaptación a la cancha del Arena Zagreb generó dudas que ayer lejos estuvo de despejar.

Como Mayer, tampoco Pella jugó nunca ante Karlovic. El bahiense, se sabe, tiene la mejor devolución de saque de los tres, argumento imprescindible para ganarle a un jugador que arranca con una media de unos 35 aces en partidos a cinco sets y con medio partido en el bolsillo. Pero a Pella se lo vio menos que a sus compañeros a lo largo de la semana y tuvo inconvenientes para dominar al sparring Marco Trungelitti a mitad de semana. La devolución es un arma clave, claro. Pero Del Potro también resta bien y fue poco lo que pudo hacer ante el hombre de 2,11 que está 20 en el ranking.

Queda Federico Delbonis, en quien Orsanic confió para animársele a Cilic y todo indica que volverá a confiar para el quinto punto. La producción del azuleño fue elogiada y elogiable. Estaba perdido ante el seis del mundo y lo puso en aprietos antes de perder. Si su tipo de juego se adapta a lo que propone el gigante Karlovic es la gran incógnita. El armado de su golpe no se lleva del todo bien con la velocidad con la que viene la bola en el saque. Y está el tema de la confianza. ¿Habrá crecido su autoestima por haber llevado a Cilic a cinco sets? ¿O habrá quedado golpeado por perder tras haber estado cerca? Fuentes del cuerpo técnico aseguraban anoche que lo veían de buen ánimo, contento con lo hecho el viernes y hasta con ganas de más. Su presente, su confianza, el haber sentido ya lo que es jugar en el Arena Zagreb, le permitieron sacar una luz de ventaja.

Cuatro veces enfrentó Delbonis a Karlovic, y apenas le ganó una, este año en Australia. Fue 7-6, 6-4, 2-1 y abandono del croata. El resultado del último duelo puede ser sintomático: en Tokio, sobre cemento, Karlovic ganó 7-6 (6), 6-7 (6) y 7-6 (5). El canto de una uña. “Lo tenemos decidido, los vimos trabajar hoy y hubo una charla de cinco o seis minutos para comunicárselos a los jugadores”, dijo anoche Orsanic sin entregar más precisiones.

Por quinta vez en cinco finales, Argentina quedó en desventaja 1-2 tras el dobles. Sólo una vez empató la serie en el cuarto punto (David Nalbandian, en Moscú 2006), aunque, como se sabe, las terminó perdiendo todas. A quebrar esa tendencia irán Del Potro y según parece Delbonis. Ante cuatro mil compatriotas que los harán sentir locales otra vez. Con todo un país detrás. Sabiendo que está difícil, pero que se puede. Claro que se puede.

Fuente: Clarín

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