El acoso callejero y en el espacio privado, una de las violencias que sufren las mujeres

NOTICIAS DE INTERES 25/11/2016
El Índice de la Violencia Machista del colectivo Ni Una Menos registró que el 96 por ciento de las encuestadas sufrió acoso. Un relevamiento de la agrupación Mumalá revela que la mayoría de las mujeres emplea estrategias en las calles.

Que un desconocido toque tu cuerpo sin tu consentimiento, que te griten groserías, que descalifiquen tu opinión por el hecho de ser mujer, que alguien te muestre imprevistamente sus genitales. Niguna de esas situaciones es completamente desconocida por una mujer. Forman parte de las situaciones de acoso cotidiano que ninguna está exenta de vivir en algún momento de sus vidas. 

El Índice de Violencia Machista elaborado por el Colectivo Ni Una Menos y difundido en el Día de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres revela la incidencia que tiene este tipo de acosos en espacios públicos y privados. Eso de unos de los tipos de violencias sobre los que echa luz el relevamiento.

Un abrumador 96 por ciento de las encuestadas manifestó haber sufrido acoso en espacios públicos y privados. La encuesta, que estuvo varios meses online para mujeres de todo el país, indagó sobre distintas situaciones de acoso tanto en las calles como en la intimidad. 

La incidencia del acoso también fue relevado por la agrupación Mumalá de la Ciudad de Córdoba . En su caso, el cuestionario se concentró en el acoso callejero, es decir, que ocurre en el espacio público. 

Las 117 mujeres encuestadas dijeron haber experimentado alguna situación de acoso, que van desde la objetivación de las mujeres (ser tratadas como objetos) y la degradación, hasta el ataque o la violencia física. 

Por ejemplo, más del 75 por ciento de las mujeres reportó haber recibido silbidos, bocinazos, nombres cariñosos y comentarios acerca de su apariencia física por parte de desconocidos. 

La mitad de las encuestadas recibió comentarios sexistas y un 54 por ciento soportó algún gesto vulgar. En cuanto a la violencia física, el 40 por ciento afirmó haber sido seguida por un hombre en alguna ocasión, y el 31 por ciento estuvo expuesta a un hombre que se desnudaba o mostraba sus genitales frente a ellas en la calle. 

ACOSO CALLEJERO. Las organizaciones advierten que limita la autonomía de las mujeres y su uso el espacio público.

Un aspecto interesante del relevamiento de Mumalá es que llama la atención sobre las acciones que las mujeres llevan adelante para evitar situaciones de acoso. Todas han empleado alguna vez una estrategia para sentirse más seguras en la vía pública. 

La mayoría (80 por ciento) evita pasar por lugares oscuros. Otras estrategias son eludir los lugares aislados (77 por ciento), cruzar de calle (77 por ciento), ir acompañada de un hombre o mujer (entre 68 y 70 por ciento), evitar contacto visual con extraños (65 por ciento), tomar rutas alternativas (60 por ciento) y usar ropa que no llame la atención (40 por ciento).

"Los distintos tipos de acoso callejero hacen que las mujeres cambiemos de rutinas y pensemos alternativas para movernos en el espacio público con el fin de preservar nuestra seguridad e integridad sexual, lo que nos lleva a naturalizar conductas que limitan nuestra autonomía y libertad", advierten las integrantes de Mumala en el informe. 

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