Azúcar, el nuevo enemigo público

SALUD 22/11/2016
Durante mucho tiempo se subestimó su responsabilidad en el aumento de la obesidad y de las enfermedades cardiovasculares.

Muchos son los mitos vinculados al adelgazamiento. Se atribuye a las grasas saturadas, los azúcares refinados, o a ambos componentes combinados, influencia en el incremento de estas patologías. Por eso es importante proporcionar una adecuada información, a fin de esclarecer cuáles son los alimentos considerados perjudiciales para la salud y cuáles son las herramientas para conseguir una mejor calidad de vida.

¿Quiénes son los responsables del aumento de grasas sanguíneas en el organismo?

Las investigaciones indican que el componente alimentario influye sólo en un 20% en el perfil lipídico (colesterol, triglicéridos y grasas sanguíneas). Los resultados del perfil de grasas sanguíneas dependerán, en gran medida, de la química interna, de los genes y están influenciados por otros factores no alimentarios, como el tipo de vida actual en que el estrés, la ansiedad y/o la depresión, influyen en gran medida en la disminución de las defensas del organismo.

En revistas prestigiosas -una de ellas Annals of Internal Medicine- se ha publicado un estudio sobre 70 trabajos que recopiló información sobre una población de más de 600.000 personas de 8 países. Estas investigaciones atribuyen mayor responsabilidad a los azúcares, a los que consideran una “droga” con potencialidad de llevar a la adicción, a la obesidad y/o sobrepeso, además de afectar el sistema cardiovascular.

En cuanto a las grasas, lo importante es aprender a distinguir a aquellas que no perjudican a la salud, es decir, las que no provienen de alimentos industrializados, que además presentan azúcares escondidos de las diferentes denominaciones.

Evidencia científica reciente apunta que ni siquiera los edulcorantes son inocuos, ya que interfieren con sistemas de señalización del sistema nervioso relacionados con el sistema de recompensa y también con las incretinas. El sistema de recompensa obedece a estímulos específicos y naturales, regulados por neurotransmisores que permiten que el individuo desarrolle conductas aprendidas que responden a hechos placenteros o de desagrado. La adicción al dulzor está relacionada con ese mecanismo.

Consejos generales

Optar por un estilo de vida saludable que combine buena alimentación y actividad física.

Evitar los alimentos industrializados o consumirlos esporádicamente conociendo los efectos que ocasionan.

Elegir alimentos naturales, sin aditivos ni conservantes: aquellos que provienen de la naturaleza como verduras, leche o yogur en cantidades recomendadas según la edad.

* Alicia Crocco es licenciada en Nutrición y autora de varios libros. Conduce y participa activamente en el programa Alimenta tu vida, los domingos a las 20 por Metro (lunes a las 12, martes a las 15, miércoles a las 13.30 y sábados a las 17).

 

Fuente: Infobae

Ana Cohen

Redacción

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