Memorándum con Qatar | ¿Conveniente o un nuevo escándalo como el acuerdo con Chevron?

ECONOMÍA 20/11/2016
Dos economistas analizaron las principales pautas del convenio que Argentina firmó con el país árabe.

El polémico memorándum que firmó la Argentina con Qatara través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para la llegada de mil millones de dólares menciona, entre otras cuestiones, la necesidad de crear una estructura offshore para la “eficiencia” en el pago de impuestos, además de cláusulas de confidencialidad que pusieron en alerta a varios sectores políticos.

En paralelo, la cuestión comenzó a ser analizada por economistas que plantearon su visión al respecto ante la necesidad de conseguir inversiones por parte de la Argentina. ¿Vale todo por la urgencia de inversiones? ¿O estamos ante una cesión de soberanía jurídica?

El especialista en finanzas y Economía, Manuel Adorni se mostró a favor del acuerdo. Según explicó a FortunaWeb “El reciente acuerdo con sigue con los lineamientos ideológicos (o al menos del cúmulo de intenciones que siempre ha mostrado) del Gobierno de Macri: inversiones y apertura con elementos del nuevo siglo. Atrás quedaron las pequeñeces y las cuestiones protocolares populistas:
Argentina es un país que necesita una serie de hechos para lograr un crecimiento sostenible y uno de esos hechos es la llegada de inversiones. Y a quienes gusten invertir hay que darles la posibilidad de poner ciertas condiciones. Con ver nuestra historia todos saben que el largo plazo en Argentina siempre es un gran interrogante y el costo de ese interrogante con las condiciones de los inversores”.

Según Adorni, “el FGS de ANSES es dinero que literalmente se le expropió a los privados que habíamos optado por confiar nuestros fondos a administradoras privadas”, por ende “cualquier destino que se le quiera dar a esos fondos que no sea el de devolverlo a las manos de sus dueños originales, por definición sería continuar con la irresponsabilidad que alguna vez tuvo un gobierno populista y todos sus legisladores que acompañaron aquella expropiación”.

Qatar, China, India o EEUU. Todos son bienvenidos. Nosotros los necesitamos por una simple razón: somos poseedores de una economía que no crece y que tiene un 30 por ciento de pobreza. Razón más que suficientes para aprovechar el sobrante de dólares que hoy existe en el mundo a causa de las bajas tasas y hasta que esto no cambie es obligación de la Argentina aprovechar cada una de las oportunidades de inversión externa que se nos presenten. Hoy es un buen momento, y hay que acompañarlo con un cambio profundo en cuestiones impositivas, de infraestructura y de visión en la integración al mundo de hoy”.

En la vereda opuesta, el economista José Castillo se refirió al memorándum que firmó la Argentina como una “cesión absoluta de soberanía jurídica”. “El tratado firmado entre Argentina y Qatar es escandaloso”, comenzó. “Crea una ‘estructura’, de hecho un fondo de inversión entre el FGS (digámoslo claramente, dinero aportado por los jubilados argentinos) y el QIA (fondo soberano qatarí creado a partir de excedentes petroleros). Es obvio que se trata de dos fondos con orígenes y objetivos muy disímiles”.

En ese sentido, apuntó “En el caso de los qataríes es el ‘dinero que les sobra’ a un emirato y por lo tanto puede arriesgarlo en inversiones de alta rentabilidad (y también peligrosidad). En el caso argentino, una estructura financiera que es la única que existe para garantizar que se puedan seguir pagando las misérrimas jubilaciones que existen en las próximas décadas y que debería ser colocado solo en inversiones de bajísimo riesgo y absolutamente bajo el control jurídico del estado argentino. El dinero de los jubilados es usado ahora, ya no sólo para financiar cualquier proyecto privado nacional o internacional, sino directamente en la ruleta de las valorizaciones especulativas internacionales”.

Además, para Castillo “el acuerdo implica una cesión absoluta de soberanía jurídica. Por la utilización del esquema de las empresas off-shore que justamente está en la mira a partir de los Panama- Papers. El Estado argentino pasa a brindar todo el apoyo y la estructura administrativa para el armado de una estructura jurídica oscura: la ‘confidencialidad’ en este caso es más profunda y peor que la que en su momento se criticó sobre YPF en sus acuerdos con Chevrón. Recordemos que otro de los cuestionamientos a ese acuerdo YPF-Chevrón era justamente el armado de empresas fantasmas off-shore para la circulación de fondos. Ahora, en el acuerdo con el fondo qataría QIA, se va más a fondo en esta dirección”.

“Resulta evidente que el ‘apuro’ en aprobar la nueva ley de Participación Público-Privada (PPP), piedra nodal de un nuevo esquema de inversión público, les da un paraguas “a medida” al nuevo Fondo de Inversión “qatarí-argentino”. En concreto, el FGS, ya no solo se los utiliza para inversiones, préstamos, compra de bonos, o sostenimiento de tipo de cambio. Ahora se da un salto en calidad: va a capitalizar un fondo de inversión off-shore, opaco en la transparencia de su información, administrado internacionalmente, y bajo jurisdicciones legales extranjeras”.

Fuente: Perfil

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