RECUPERACIÓN DEMOCRÁTICA

   Pero, por suerte, la dictadura argentina no tuvo más salida que entregar el poder en 1983, debido a la fuerte presión internacionalpor las constantes violaciones de Derechos Humanos, así como por la derrota en la guerra de las Malvinas, tras rendirse ante Gran Bretaña en 1982.

   El resultado fue la celebración de unas elecciones democráticas, con todas las garantías, el 30 de octubre de 1983, que darían la presidencia del país a Raúl Alfonsín, del partido 'Unión Cívica Radical', partidario de enjuiciar a los responsables de los siete años previos de terrorismo de estado hasta las últimas consecuencias.

   Fue la primera derrota de la historia del peronismo, que presentaba al candidato Ítalo Luder --líder del Partido Justicialista-- debido a que otorgaba legalidad a la ley de amnistía dictada por los propios militares responsables, rechazando la revisión del Proceso.

   La participación en estas elecciones presidenciales, las primeras tras el periodo dictatorial, fue del 85,61 por ciento del electorado, y otorgó la victoria a Raúl Alfonsín con un 51,75 por ciento del apoyo, frente al 40,16 por ciento de Ítalo Luder.

   Desde 1983 la democracia Argentina puede presumir de una salud de hierro, con una escrupulosa celebración de comicios cuando correspondía. La recuperación de la democracia trajo con ella el enjuiciamientode todos aquellos culpables de violaciones de Derechos Humanos en la etapa dictatorial del país, lo que la distingue de las demás democracias recuperadas de iberoamericanas, que estuvieron marcadas por la amnistía a los buena parte de los responsables políticos de la época anterior.