Cómo participar de la euforia de la Bolsa con poco dinero y sin saber de acciones

ECONOMÍA 17/10/2016
Esta es la pregunta más frecuente que hacen pequeños y medianos ahorristas que leen y escuchan que en la plaza bursátil se están haciendo notables diferencias de precios en poco tiempo

Petroleras, empresas de gas y de electricidad, llevan la delantera. Los inversores no sólo compran los papeles de las grandes compañías, sino que arrasan con los de distribuidoras provinciales que están afuera del panel líder porque tienen un mercado más reducido.

En segunda línea, vienen los bancos. Si no suben más las entidades financieras es porque sus precios están algo adelantados respecto a las demás empresas. Pero no decepcionan porque como tienen bonos y acciones en sus carteras, cuando suben mejora la rentabilidad y se refleja en los balances. Esto hace que repartan dividendos atractivos. El banco es el promedio de lo que sucede en la plaza financiera.

Si se tiene algo más de cien mil pesos, se puede ir directamente al agente de Bolsa y pedir asesoramiento. Pero si no se tiene conocimiento del mercado, lo más recomendado es ir al banco donde se le deposita el sueldo, o al que más se opera usualmente.

LOS PRIMEROS PASOS

A través de los Fondos de Inversión de Renta Variable, se entra a la Bolsa con un capital mínimo de 1.000 pesos con la ventaja de que el fondo tiene una cartera de acciones diversificada.

Con su dinero, el ahorrista participa de cuota partes del fondo. En la página de internet de un banco se puede ver cómo está compuesta la cartera de acciones. Y si no está familiarizado con la tecnología, directamente se lo puede preguntar al oficial de cuentas de la entidad.

El seguimiento de las acciones lo puede hacer día a día. Siempre se debe tener un control cercano de la inversión para decidir sobre el momento apropiado de salir o comprar más cuota partes.

Cuando el ahorrista da la orden de venta, termina su participación en el fondo y a las 72 horas se hace de su dinero tomando las ganancias o pérdidas que haya hasta acusado a ese momento.

El grado de ambición define la permanencia del inversor en el Fondo. Hay quienes se ponen una meta de ganancia de antemano y cuando la logran se retiran. Otros, dejan el dinero mientras suben y a veces no salen aunque las pérdidas se agranden.

EL MERCADO SIEMPRE DA REVANCHA, SI NO SE SALE 

En la City circula una frase que se repite como si fuera un mandamiento: "en la Bolsa a la larga siempre se gana". En otras palabras, puede sobrevenir el más grande derrumbe del mercado, que si no se entra en pánico y se mantiene la inversión, en algún momento se recupera.

Un caso emblemático es Petrobras. Cuando el papel valía USD 17, los analistas le ponían un techo de 30 dólares y cuando se derrumbó, dijeron que podía llegar a cero. Lo cierto es que la petrolera renació de sus cenizas y volvió a sus épocas de esplendor de la mano de la suba del petróleo y de un principio de reactivación de la economía brasileña. Hubo quienes no vendieron cuando estaba en baja y no venden ahora que está en plena alza.

Quienes no se desesperaron con la baja de Petrobras lograron preservar su capital
Quienes no se desesperaron con la baja de Petrobras lograron preservar su capital

OTRAS OPCIONES DE INGRESO AL MERCADO

Si el ahorrista desea jugarse a un único papel puede comprarlo directamente en el banco donde tiene el soporte de expertos en el mercado.

Pero también tiene la oportunidad de elegir títulos que cotizan en Bolsas extranjeras, principalmente, la de Nueva York (Cedears). El requisito es que esas empresas también coticen en la Bolsa porteña. Acá el mínimo que se pide es más elevado. La mayoría de las entidades exige $10.000. La diferencia entre los Cedears y las acciones es que con pesos se está operando en dólares en el exterior sin necesidad de tener una cuenta en Nueva York.

Si se elige un fondo de acciones, la combinación más frecuente es que esté integrado por 50% del panel de petróleo y de energía; un 20% del sector de gas y electricidad y el resto del sector financiero y otros rubros. El menú es variado y atractivo.

A este mercado siempre se entra pensando en que se va a ganar, pero también hay que tomar nota de que se puede perder. "Donde se puede ganar mucho, se puede perder mucho", dicen los operadores, si se vende en la baja.

Los que no quieren perder el tren del momento que vive el mercado financiero, tienen una oportunidad. Pero están advertidos del riesgo. Hay dos clases de inversores: los que entran a la Bolsa a jugar como si fuera el casino y los que quieren hacer crecer sus ahorros. El inversor se diferencia del jugador en que se retira cuando está ganando. Para eso respetan una vieja máxima del mercado: "compran en baja y venden en suba".

Fuente: Infobae

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