Cientos de miles de civiles, en riesgo por inminente ofensiva militar en Irak

INTERNACIONALES 15/10/2016
El Ejército iraquí recomendó a los habitantes de la ciudad de Mosul que adopten una serie de medidas de seguridad ante la inminente ofensiva militar para reconquistar la urbe del grupo islamista radical Estado Islámico (EI).

Los civiles se hallan ante la disyuntiva de elegir entre permanecer en las áreas controladas por el EI, donde muchos han sufrido violencia y escasez, o arriesgarse a huir, pese a los explosivos colocados por los yihadistas en los alrededores de la urbe, dijo hoy la organización humanitaria internacional Oxfam.

El inicio de las operaciones para liberar Mosul, la capital de facto del EI en Irak desde su conquista en junio de 2014, está previsto para mediados de este mes.

Unos 80.000 combatientes de las fuerzas de seguridad iraquíes y de la región autónoma del Kurdistán ultiman los preparativos para la ofensiva, en la que cuentan con el respaldo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

En las últimas dos semanas, los aviones estadounidenses han lanzado más de medio centenar de bombardeos sobre Mosul para abrir el paso a las fuerzas iraquíes, kurdas y otras milicias que combaten en el terreno, informó hoy el Pentágono, que no brindó detalles sobre el número de muertos.

Según el comunicado, los últimos cinco bombardeos acabaron con "una unidad táctica y una instalación de armas químicas", destruyeron tres entradas a túneles, una lanzadera de cohetes y una trinchera.

La misión de Mosul es la más complicada de las realizadas hasta la fecha contra el EI y contará con un fuerte componente de guerrilla defensiva urbana, lo que hace temer que se produzca un alto número de víctimas, tanto militares como civiles.

Mosul, que llegó a tener dos millones y medio de habitantes, ahora cuenta con unos 600.000 que corren alto riesgo.

Hoy, el comandante de las operaciones de liberación de la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul, Naym al Yaburi, dirigió un mensaje por radio a los habitantes de las zonas que serán escenario de operaciones militares.

Al Yaburi intentó en su alocución tranquilizar a los ciudadanos asegurando que las citadas medidas son "preventivas", ya que los bombardeos aéreos "nunca tendrán como blanco a los civiles", informó la agencia de noticias EFE.

Entre las 21 recomendaciones ofrecidas figura que los civiles eviten las concentraciones de miembros del EI y que no conduzcan vehículos en las calles salvo en caso de emergencia.

En definitiva, que permanezcan en sus hogares, donde -continúa el listado de consejos- deben situarse en las plantas bajas y cerca de las paredes.

Los civiles han de evitar asimismo los ascensores y las azoteas de las viviendas, de las que se recomienda sacar las bombonas de gas para prevenir explosiones.

El responsable militar invitó a los ciudadanos a seguir por radio las instrucciones del Ejército, no dar crédito a los rumores que propague el EI y apoyar a las fuerzas gubernamentales con cualquier información útil sobre los focos yihadistas.

Según advirtió Oxfam, cientos de miles de civiles están en riesgo de verse atrapados por el fuego cruzado durante la ofensiva militar.

El director de Oxfam en Irak, Andrés Gonzáles, pidió que se facilite a los habitantes de Mosul "vías seguras" para escapar de los enfrentamientos, así como un refugio.

"Todas las fuerzas militares deben evitar el uso de armas pesadas contra zonas residenciales y hacer todo lo posible para proteger a los civiles", dijo Gonzáles.

El responsable de Oxfam insistió en que el gobierno iraquí tiene "todo el derecho a controlar su territorio", pero debe, junto a las otras partes en conflicto, respetar el derecho humanitario internacional y proteger a los civiles.

Los combates de las últimas semanas han forzado ya el desplazamiento de decenas de miles de civiles y, según Oxfam y otras organizaciones, esa cifra de desplazados puede superar el millón cuando comience la batalla de Mosul.

Aunque las autoridades han dispuesto 13 espacios para ubicar campos para los desplazados, los trabajos para instalar las tiendas y los servicios básicos casi no han comenzado.

Gonzales señaló que "familias traumatizadas que han huido de la violencia pueden ahora afrontar durante semanas una vida al aire libre o en campos abarrotados", sin ropa suficiente ante la llegada del invierno.

Fuente: Télam

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