Fin de una era: el Gobierno tiene todo listo para mandar al Congreso la ley de Lobby

POLÍTICA 14/10/2016
El borrador del proyecto ya está en el despacho de Legal y Técnica de la Nación y solo se espera la aprobación de Mauricio Macri para su envío al Congreso. Los funcionarios que no cumplan podrán ser apartados de su cargo. Reuniones y viajes con empresarios en la mira

La imagen de una reunión en el Coloquio de IDEA puede cambiar de forma brusca el año que viene. Ministros y funcionarios hablando con empresarios, tomando un café, "charlando", puede llegar a dejar de ser lo que era. El anteproyecto de la Ley de Lobby que impulsa el gobierno nacional ya está en los escritorios en Legal y Técnica de presidencia de la Nación y todo indica que puede llegar a ser tratada en el Congreso antes de fin de año. Se abre el debate.

Los empresarios muestran indiferencia y una suerte de "da lo mismo", pero en el Ejecutivo sostienen que "no quieren la ley pero no se pueden oponer". El armado del borrador estuvo a cargo del ex diputado nacional, Adrián Pérez, actual Secretario de Asuntos Políticos e Institucionales del Ministerio del Interior, y de la secretaria de Relaciones Parlamentarias de Presidencia, Paula Bertol. Todo indica que fue elaborado de acuerdo a las exigencias del presidente, Mauricio Macri y que se espera que sea tratado antes del 2017.

Uno de los principales ejes del 52º Coloquio de IDEA es "transparencia" y por eso fue el ministro de Justicia, Germán Garavano, el que encabezó una de los paneles de discusión sobre esa temática y las relaciones entre lo público y lo privado. El nombre que llevará el proyecto será el de "Ley de gestión de intereses ante el Estado Nacional" y buscará "regular la publicidad de las audiencias por gestión de intereses ante los diferentes organismos del Estado Nacional".

Según el texto del ante proyecto presentado a la Casa Rosada y que espera por la aprobación del Ejecutivo, se define como "Audiencia de gestión de intereses" a "toda reunión personal o por videoconferencia, entre un sujeto obligado por la ley y quien pretenda influir sobre el proceso de toma de decisiones de un funcionario público a favor de un interés propio o ajeno, sea de modo remunerado o gratuito, habitual u ocasional, planificado o incidental". Consultado sobre este tema, el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, se mostró optimista con el futuro de la ley. "Se busca romper las matrices y trabajar no solo en la colaboración en los procesos investigativos sino en la prevención de la corrupción", afirmó.

Los procesos de tomas de decisiones que serán objeto de regulación por esta ley son:

-El curso y resolución de expedientes administrativos.
-La elaboración de un anteproyecto o proyecto de ley o cualquier otra norma en sentido general.
-El procedimiento de contratación de bienes o servicios.
-La elaboración e implementación de políticas públicas.
-El procedimiento para el otorgamiento de acuerdo senatorial.

Es decir: todo lo que un funcionario puede llegar a hablar con un empresario o alguien con intereses de gestiones ante el Estado.  El anteproyecto también establecerá cuáles son los acciones que quedarán exceptuadas y la nómina de los sujetos obligados a publicar información relativa a las audiencias de gestión de intereses en el PEN, Poder Legislativo, Poder Judicial y Ministerio Público. Quien ejercerá la autoridad de aplicación sera el funcionario encargado del régimen de acceso a la información pública para cada poder.

"Ya se realizó un proceso participativo y se tomaron todas las consideraciones necesarias para que el ante proyecto sea un paso superior a las experiencias que ya tiene la región en esta materia", explicó Adrián Pérez. Tal como se pudo confirmar, el anteproyecto descarta cualquier posibilidad de la instauración de un "registro de lobbistas", conocido como el modelo norteamericano. "Analizamos esa posibilidad y se descartó luego de la experiencia chilena en este tema. En nuestro país son los mismos empresarios los que llevan adelante la gestión de intereses", agregó el ex diputado nacional.

"Los que quieren el registro son los dueños de las consultoras que manejan las cajas financieras de relaciones institucionales de los empresarios para que estos se vean obligados a usarlos a ellos y que así no sean apartados del camino. Todo es un negocio", explicó un importante miembro del Gobierno que ayer caminaba por los pasillos de IDEA. La Ley prevé un esquema de sanciones que irán desde lo administrativo hasta el posible apartamiento del cargo ante eventuales y constantes faltas.

Si el proyecto termina siendo aprobado, cualquier funcionario deberá notificar cualquier tipo de contacto con personas y/o empresarios vinculada a gestión de intereses. No importa si esa reunión o contacto se hizo en el despacho del funcionario, en un lugar público o en la residencia de alguno de los participantes. Incluso se está buscando la forma para que además de todos los funcionarios del poder Ejecutivo y Legislativo, sean incorporados en esta ley los miembros del Poder Judicial, algo que se da por descontado.

Una de las sorpresas será la incorporación a la "gestión de intereses", los célebres viajes de los funcionarios, financiados por fondos privados que al no ser considerados "regalos" no están alcanzados por la Ley de Ética Pública. Esto incluye el pago de "vuelos privados" algo por lo que fueron investigados y procesados, el ex ministro de Transporte, Ricardo Jaime y el ex ministro de Economía, Amado Boudou. En este marco, los funcionarios deberán registrarse viajes "a más de 70 km que no hayan sido solventados por el funcionario" e indicar lugares y fechas, motivos y actividades, monto de los viáticos y nombre de la persona o entidad que los solventa.

Es responsabilidad de los funcionarios obligados "cargar y mantener actualizados los registros públicos y on line de las audiencias de gestión de intereses que mantuvieran y completar los contenidos mínimos del registro: lugar, fecha y hora, nombre de solicitantes y asistentes el nombre o razón social de la persona cuyos intereses se gestionaron y síntesis del contenido de la audiencia de gestión de intereses.

El uso del término lobby en la gestión de intereses surge, naturalmente, de un célebre lobby de un hotel, a metros de la Casa Blanca. Al ex presidente, norteamericano, Ulysses Grant, le gustaba fumar puros pero su mujer no dejaba que lo haga en los pasillos de la Casa Blanca. Fue así que entre el 1870 el 1877, Grant se escapaba a fumar a los patios del Hotel Willard y su rutina se hizo conocida. El lobby no tardó en llenarse de empresarios que esperaban cruzarse con el presidente y poder charlarle sobre sus temas e influir sobre sus decisiones. Por estas horas el lobby del hotel Sheraton de Mar del Plata es al capital nacional de la rosca, eso puede cambiar.

Fuente: Infobae

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