Más emails filtrados y la campaña de Hillary lanza una guerra contra Rusia

INTERNACIONALES 13/10/2016
Por tercera vez en menos de una semana, la organización Wikileaks publicó este miércoles miles de emails de la cuenta del director de campaña de la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, lo que provocó una dura denuncia del oficialismo estadounidense contra Rusia y una negativa indignada de Moscú.

Por tercera vez en menos de una semana, la organización Wikileaks publicó hoy miles de emails de la cuenta del director de campaña de la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, lo que provocó una dura denuncia del oficialismo estadounidense contra Rusia y una negativa indignada de Moscú.

"Esta es definitivamente la primera campaña en la que participo en que me enfrento con agencias de inteligencia rusas (...) parece que están haciendo todo lo posible en nombre de nuestro rival", denunció, dejando de lado su tradicional diplomacia, el director de la campaña de Clinton, John Podesta, según la revista Time. 

Podesta, un ex funcionario durante las presidencias de Bill Clinton y Barack Obama, informó que el FBI está investigando la filtración en su cuenta de emails e, incluso, fue más lejos y sugirió que la campaña del candidato republicano, Donald Trump, fue cómplice del presunto espionaje ruso. 

El vínculo sería Roger Stone, un operador político de confianza del magnate que se reunió en el último tiempo con el fundador de Wikileaks, Julian Assange, según él mismo confirmó a la prensa estadounidense. 

"Creo que es una presunción razonable, o al menos una conclusión razonable, creer que Stone recibió una advertencia previa (a la publicación de los correos electrónicos) y que la campaña de Trump tuvo una alerta previa de lo que Assange estaba por hacer", aseguró Podesta. 

Ayer Wikileaks desmintió a la campaña de Clinton y rechazó que la filtración de emails tuviera una motivación política o buscara influenciar en las elecciones presidenciales de Estados Unidos del próximo 8 de noviembre o tuviera algún vínculo con Rusia y sus servicios de inteligencia. 

Pero las denuncias de los demócratas, que comenzaron en la Casa Blanca y terminaron en Podesta, continuaron creciendo en su tono agresivo y hoy finalmente el gobierno de Rusia se metió de lleno en el escándalo.

"Es halagador, por supuesto, recibir este tipo de atención para un poder regional, como nos llamó hace tiempo el presidente Obama, (...) pero no tiene ninguna evidencia que lo sustente", aseguró el canciller ruso, Serguei Lavrov, en una entrevista con la cadena de noticias CNN.

"No hemos visto un solo hecho, una sola prueba, y tampoco una sola respuesta a la propuesta que hizo hace casi un año el fiscal general ruso al Departamento de Justicia (estadounidense) para empezar consultas profesionales sobre crimen cibernético", agregó el ministro de Vladimir Putin. 

Hasta ahora los 6.000 emails de la campaña demócrata que filtró al público Wikileaks revelaron intrigas partidarias, algunas incoherencias e, incluso, algunos escándalos menores, como el hecho de que la campaña oficialista mantuvo contactos con el Departamento de Justicia, cuando éste investigaba a Clinton por su actuación como funcionaria del primer gobierno de Obama. 

Sin embargo, todas las revelaciones del llamado escándalo Podesta quedaron eclipsadas y hasta olvidadas por la publicación el viernes pasado de un video de 2005, en el que se escucha a un Trump muy sincero y divertido, lanzando una diatriba misógina contra una conductora de televisión. 

Sus insultos y expresiones groseras le valieron al magnate el repudio de decenas de líderes y funcionarios de su propio partido y dominaron gran parte del debate público en Estados Unidos en los últimos días. 

Obama aprovechó este creciente consenso republicano contra Trump para asestarle un nuevo golpe durante un acto electoral, anoche, en Carolina del Norte, en apoyo de la candidatura de Clinton. 

"No pueden hacer las dos cosas. -se dirigió Obama a los líderes republicanos- No pueden denunciar reiteradamente lo que dijo alguien y luego decir 'pero sigo apoyándolo para que sea la persona más poderosa del planeta' ".

"No tienes que ser esposo o padre para escuchar lo que escuchamos hace un par de días y decir que no está bien. Sólo hay que ser un ser humano decente para decir que no está bien", agregó, según informó la agencia de noticias DPA. 

Desde Ginebra, se le sumó, en una declaración poco usual, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Hussein.

"Si Trump es elegido, en función de lo que ha dicho hasta ahora y, a menos que esto cambie, creo sin ninguna duda que sería peligroso desde un punto de vista internacional", sentenció el diplomático frente a un grupo de periodistas, según la agencia de noticias EFE. 

Más tarde, en un acto en Colorado, Clinton consideró que su rival está "desesperado".

"Su campaña dijo hoy que va a usar una estrategia de tierra quemada. Eso muestra lo desesperados que están. Todo lo que les queda es negatividad y pesimismo", alertó la candidata oficial, que mantiene una importante ventaja según la mayoría de los sondeos nacionales. 

"No sé si ha habido alguna vez una elección más seria y más relevante. En muchos estados que tienen voto adelantado estamos viendo números mayores (de participación) que el pasado. Esta mañana en Ohio hemos visto récord en número de personas", continuó Clinton. 

Tanto los demócratas como los republicanos comenzaron la cuenta regresiva para las elecciones de noviembre y en las próximas semanas se esperan que se multipliquen los actos, los spots televisivos y las apariciones en los medios de comunicación. 

Sin embargo, mientras en el seno republicano, Trump cada vez se queda más solo en los actos electorales; las máximas figuras demócratas están comenzando a salir masivamente a acompañar a Clinton en sus actos en todo el país. 

Ayer le tocó a Obama en Carolina del Norte y al ex vice presidente, Al Gore, en Miami. El viernes será el turno de la hija de Bill y Hillary Clinton, Chelsea, en la Universidad de Pittburgh. 

La campaña demócrata espera que la hija del ex matrimonio presidencial actúe como un imán para atraer los votos de los llamados millenials, los jóvenes que nacieron en los años 80 y 90, y que durante la primaria se volcaron mayoritariamente a favor de su rival, el veterano senador socialista, Bernie Sanders.

Fuente: Télam

Te puede interesar