Por qué las modelos tienen prohibido sonreír en las pasarelas

BELLEZA 13/10/2016
¿Siempre te preguntaste por qué tenían tanta cara de perro? En esta nota, la respuesta.

Son altas, divinas y desfilan por las pasarelas de New York, Milán, París y Tokio. Tienen juventud, dinero y belleza, todo lo que la sociedad de consumo asegura que se necesita para ser feliz. Sin embargo, cada vez que las vez en un desfile por televisión o en el catálogo de ropa de una revista, notás que las modelos están serias, jamás se les escapa ni una mínima sonrisa o gesto de satisfacción.

¿Por qué sus expresiones son tan neutrales y secas? ¿La pasan mal arriba de la pasarela? ¿Todas tienen mal carácter, viven deprimidas y apáticas? No, nada de eso. Lo que en realidad sucede es que necesitan pasar lo más inadvertidas posibles para que la atención se focalice en las prendas de ropa. "Cuando camino, pienso en algo triste, como cuando murió mi gato", cuenta una joven modelo eslovaca de 18 años. "He posado para todas las marcas y nunca me pidieron que sonría", cuenta el modelo de origen nigeriano Ty Ogunkoya. "Sinceramente, sería muy raro si tuviera que hacerlo”.

La artista visual Yolanda Domínguez también notó la carencia de alegría de estas mujeres y realizó un experimento llamado "Niños vs. Moda", en el que le pedía a un grupo de chicos que describieran lo que sentían al ver fotografías de catálogos de moda. Los pequeños participantes de 8 años definieron a las modelos como“enfermas, borrachas y muertas”. El año pasado, la bloguera española Alicia Santiago también se preguntaba “¿Por qué tienen todas una pose de resignación como si las llevaran al matadero?".

Sin embargo, esta tendencia a la frialdad y abulia no fue siempre así. Según la historiadora especialista en moda Lydia Kamitsis, se trata de una práctica bastante reciente: "En los 60, cuando las colecciones comenzaron a ser presentadas en los desfiles, las modelos sonreían a menudo, reían e incluso bailaban al son de la música".

En la actualidad, con la llegada y el auge de diseñadores como Yves Saint Laurent, apareció un look más andrógino que cambió la actitud de las modelos. "Con la emancipación de la mujer, ya no se ve a las modelos como un ideal de belleza. Ellas buscan simplemente mostrar sus prendas sobre la pasarela, se necesita que los rostros y cuerpos estén lo más neutros posible", explica Leyla Neri, directora del departamento de Diseño de Moda en la escuela Parsons de París.

Las modelos simpáticas y voluptuosas de mirada sexy y desafiante quedaron en el pasado. Ahora es el turno de las lánguidas, de ojos perdidos en el vacío y cuerpos encorvados. En el universo de la moda, todo cambia muy rápido.Por lo que parece, se vienen las modelos que cuestionan los estereotipos de belleza y generan rupturas estéticas: orejas grandes, torsos extremadamente largos y narices con personalidad. También están los que aseguran que en poco tiempo ya no habrá más personas arriba de la pasarela y que las top models serán robots. Japón, que siempre está a la vanguardia, desarrolló en el Instituto Nacional de Ciencia y tecnología Avanzada de Tokio una máquina de desfilar: la robot mide un metro 58 y cuenta con 42 motores de movimiento programado.

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