Las conversaciones de paz en Ucrania entran en punto muerto

INTERNACIONALES 27/12/2014
Fue luego de que la reunión entre el gobierno de Kiev y los rebeldes separatistas -prevista para hoy en Minsk- fuera cancelada, según confirmaron hoy fuentes rebeldes y el ministerio bielorruso de Relaciones Exteriores.

"Los representantes de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk no tomaremos parte en las negociaciones de este viernes", fue el escueto anuncio del negociador jefe de los sublevados de Lugansk, Vladislav Deinego, citado por las agencias rusas.

En relación a una eventual fecha de un próximo encuentro, el portavoz señaló que esta "depende de los miembros de grupo", aunque Bielorrusia "sigue dispuesta a aportar un terreno para las negociaciones".

La cancelación de esta segunda reunión del Grupo de Contacto de Minsk -formato en el que negocian los dos bandos en la conflictiva región oriental ucraniana, con mediación de Rusia y la OSCE-, fue confirmada además por el secretario de prensa de la cancillería bielorrusa, Dmitri Mironchik, citado por la agencia de noticias EFE.

El anuncio se produce un día después del acuerdo entre las partes sobre el intercambio de prisioneros, el mayor desde el inicio de las hostilidades en abril: 225 separatistas contra 150 ucranianos.

Sin embargo, los rebeldes reclaman la reactivación de la financiación de las zonas bajo su control, que fue cortada por Kiev a mediados de noviembre, y un estatus especial que dé mayor autonomía a las regiones de Donetsk y Lugansk.

Ayer, los separatistas, como el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, en sus siglas en ucraniano, la antigua KGB) habían confirmado la vigencia del acuerdo sobre los prisioneros, que hoy se efectivizó de acuerdo a lo previsto, según informó la agencia de noticias Interfax.

La agencia rusa confirmó que Ucrania canjeó 150 soldados gubernamentales a cambio de 222 milicianos separatistas y que el canje fue presidido por el emisario de Kiev, Víctor Medvedchuk, y el ministro de Defensa de la república popular de Donetsk, Vladímir Kononov.

Con la excepción de este intercambio, las partes no alcanzaron acuerdos concretos sobre el resto de la agenda anunciada por la OSCE antes de la reunión de ayer, entre ellos la retirada del armamento pesado de la línea de contacto entre los dos bandos y la apertura de corredores para cargas humanitarias.

Aunque el repliegue del armamento pesado y la creación de una zona de seguridad de 30 kilómetros fue sellado en el Memorándum de Minsk el pasado 20 de septiembre, a más de tres meses éste acuerdo sigue sin ser una realidad.

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania destacó hoy que comenzará a retirar su artillería del frente únicamente cuando transcurran al menos 48 horas seguidas del cumplimiento del alto el fuego.

Sin embargo, el presidente de la República de Donetsk, Alexander Zajarshenko, afirmó que Ucrania pretende "hacer fracasar las negociaciones de paz" al preparar "una gran ofensiva" sobre las zonas controladas por los separatistas.

Por ahora, y a pesar de que desde el 9 de diciembre rige una incumplida nueva tregua entre las fuerzas de Kiev y los separatistas, ambos bandos se acusan de continuas violaciones del acuerdo.

Casi 5.000 personas, entre civiles y combatientes murieron en el este de Ucrania desde mediados del pasado mes de abril, cuando estalló el conflicto armado luego de la sublevación en esas dos regiones del país, fronterizas con Rusia.

Para los rebeldes, la pelota está en el campo de Kiev: "El jueves nos pusimos de acuerdo sobre una declaración para el encuentro en Minsk y enviamos propuestas a la OSCE, pero no hubo ninguna reacción a nuestro proyecto", aseguró Denis Puchilin, el emisario de Donetsk a la agencia oficial separatista.

El hecho cierra una complicada semana en el conflicto -iniciado a principios de 2014-, luego de que Kiev anunciara el martes la renuncia de su estatus de país no alineado y sus intenciones de acercarse a la OTAN, lo que fue calificado por Moscú como "peligroso para Europa".

Así lo señaló el canciller ruso Serguei Lavrov, para quien estos esfuerzos "son peligrosos, no solo para el pueblo ucraniano -porque no hay unidad sobre este asunto- sino también para la seguridad de toda Europa", según afirmó a la televisión estatal.

La frágil tregua tiembla y aunque el incipiente repliegue del armamento pesado y la creación de una zona de seguridad de 30 kilómetros fue sellado en el Memorándum de Minsk (el pasado 20 de septiembre), más de tres meses después este acuerdo sigue sin concretarse.

Te puede interesar