FIFA investiga

NOTICIAS DE INTERES 21/12/2014
Correos electrónicos desaparecidos. Pinturas de Picasso. "Donaciones" de 500.000 dólares desviadas a cuentas privadas.

La historia incluye al FBI y a los servicios secretos británicos y rusos. Habla de micrófonos ocultos. De acuerdos millonarios de gas entre Rusia y Qatar. Desfilan Vladimir Putin, Nicolas Sarkozy oligarcas rusos y jeques qataríes. Hay computadoras destruidas. Correos electrónicos desaparecidos. Pinturas de Picasso. "Donaciones" de 500.000 dólares desviadas a cuentas privadas. Banquetes pagos de 55.000 dólares. Un alquiler de 6000 dólares en un dúplex de la Quinta Avenida para alojar gatos. Informantes que han sido expuestos y que ahora temen por su vida. Sobornos y traiciones. "La familia de la FIFA."

Entre mañana y el viernes, mientras San Lorenzo define hoy si enfrentará a Real Madrid en la final del Mundial de Clubes, el Comité Ejecutivo de la FIFA decidirá en el hotel La Mamounia, de Marrakesh, si mantendrá en secreto su investigación interna sobre la polémica doble votación de 2010 que asignó a Rusia y a Qatar los Mundiales de 2018 y 2022. Escucharán para ello el informe del auditor suizo Domenico Scala. El investigador Michael García, ex fiscal de Nueva York, quiere que se hagan públicas las 430 páginas de su informe, no sólo las 42 que, según afirma, "tergiversó" el ex juez alemán Hans-Joachim Eckert. Todos son empleados de la FIFA. Y García y Eckert, supuestamente enfrentados, saben muy bien que los reglamentos amparan la confidencialidad del informe que exoneró a Rusia y a Qatar. Y que allanó el camino para que el presidente de 78 años Joseph Blatter sea reelegido en mayo de 2015. Quinto mandato seguido. Algunos resultados de la investigación, eso sí, han sido duros, en cambio, con los críticos de Blatter.

La nueva víctima es el chileno Harold Mayne-Nicholls, autor de los informes técnicos críticos hacia Rusia y Qatar. Setenta días atrás, Mayne-Nicholls anunció su posible postulación para competir contra Blatter. Al mes siguiente, el suizo Cornel Borbély, segundo del investigador García, le notificó que su conducta está siendo investigada. En enero pasado, al testimoniar ante García en Nueva York, Mayne-Nicholls reiteró críticas técnicas a las postulaciones de Rusia y Qatar. "Yo no voy a estar vivo", dijo Julio Grondona cuando el chileno advirtió del calor y otros problemas de Qatar. Blatter no le dejó ranquear a los candidatos para no irritar a Putin. Su informe técnico, sin embargo, fue desechado a la hora de la votación. Al menos "20 de los 22" miembros del Comité Ejecutivo FIFA, dijo Mayne-Nicholls a García, tenían tomada su decisión desde "mucho antes". Meses después, Borbély inquiere al chileno sobre un intercambio de correos con la Academia Aspire, a la que había sido invitado durante su inspección en Qatar. En los correos, Mayne-Nicholls pregunta a Aspire si tres familiares suyos y otros seis deportistas chilenos pueden visitar la Academia. Ambos convienen en que, si bien la Academia no está vinculada a la candidatura, será mejor volver a hablar del tema después de la votación. Aspire al margen, Mayne-Nicholls fue siempre crítico de Qatar. Pero ese pedido es hoy la causa de la posible sanción. El periodista británico Andrew Jennings no tiene dudas: es el aviso que podría impedirle competir contra Blatter.

Rusia 2018 notificó a la FIFA que sus computadoras fueron "destruidas" y que sus correos "desaparecieron". García, que entrevistó a 75 testigos en 18 meses, ni siquiera pudo entrar en Rusia. Tiene la entrada prohibida. Años atrás, me cuenta una fuente, el sueco Lennart Johansson (ex presidente UEFA) le dijo a Blatter que debía pedirle una audiencia a Putin para avisarle que Roman Abramovich y otros rusos lavaban dinero en el fútbol inglés. Putin aceptó la reunión, pero Blatter envió a Johansson. Después de casi seis horas de espera, Putin recibió a Johansson acompañado de Abramovich y de otro ruso comprador en la Premier League. "Los señores son mis amigos, ¿tenía algo para decirme?", le dijo Putin. Johansson cambió de tema. La investigación de la FIFA casi no habla ahora de Rusia. Eckert apunta contra Inglaterra, que sí entregó sus archivos y desnudó las lisonjas que hizo al triniteño Jack Warner. Hoy expulsado por corrupto del Comité Ejecutivo, Warner, que jugó a varias puntas, también es acusado de estafar a la postulación de Australia, porque desvió una donación de 500.000 dólares a su cuenta personal. Haklyut, una agencia creada por ex miembros del M16, servicio secreto de inteligencia británico, espió candidaturas rivales. Sus informes aseguran que Qatar compró sus votos con sobornos y los ofreció también a Rusia a cambio de un proyecto conjunto de gas en la Península de Yamal. El operador clave fue Mohamed Bin Hamman, el miembro qatarí también expulsado de la FIFA por corrupto. Pero el juez Eckert dictaminó que los sobornos pagados por Bin Hamman no fueron pro Qatar, sino para que lo votaran a él como nuevo presidente de la FIFA.

Los servicios secretos y las investigaciones periodísticas -a veces no está claro dónde terminan unos y dónde comienzan otras- hablan de sobornos millonarios. La investigación interna de la FIFA apunta en cambio a favores de menor peso: las becas Aspire que gestionó sin concretar Mayne-Nicholls y las negativas a declarar ante García de Ángel Villar (presidente de la Federación Española desde 1998) y de Franz Beckenbauer ("el más corrupto de todos", lo describen los servicios británicos, que sospechan de supuestas comisiones que pidió su asesor Fedor Radmann a la candidatura de Australia). Más curioso aún parece el caso del médico belga Michel D'Hooghe, acusado porque su hijo logró trabajo en Qatar y porque aceptó un regalo del dirigente ruso Viatcheslav Koloskov. "Fue mi colega en el Comité Ejecutivo FIFA por veinte años. Comimos en Brujas y, cuando se iba, me dejó un paquete diciéndome que era un regalo de su esposa, Tatiana, para mi esposa, que son muy amigas. Ni siquiera voté por Rusia, pero me están tratando como a un asesino", se quejó D'Hooghe, célebre cuando en el Mundial 94 anunció el doping de Diego Maradona. Los cuatro dirigentes, más el tailandés Worawi Makudi, están bajo la mira de la Comisión Ética. No así Michel Platini, presidente de la UEFA, supuestamente presionado por Nicolas Sarkozy para votar por Qatar y que negó haber recibido de Koloskov una pintura de Picasso que estaba en el Museo Hermitage, de San Petersburgo.

Qatar 2022, dicen los servicios ingleses, tuvo como nexos de peso al tailandés Makudi y al chipriota Marios Lefkaritis, miembros del Comité Ejecutivo y ambos con negocios petroleros. Inglaterra gastó casi 30 millones de dólares y recibió apenas un voto. Y Australia gastó 46 millones, también por un voto. Los informes de Haklyut afirman que Qatar resolvió deudas de la AFA y donó infraestructura a Brasil. Pero García sólo observó como sospechoso el amistoso Argentina-Brasil en Qatar. Igualmente, nada de lo que encontró García en su investigación, ni siquiera un patrocinio de 1,8 millones de dólares de Qatar a la Confederación Africana, dice el juez Eckert, influyó de modo decisivo a la hora de la votación. Inglaterra, furiosa, amenaza con retirarse de la FIFA. Más enojadas están las dos mujeres que hablaron de modo confidencial con García y cuyos nombres y denuncias quedaron expuestos. Son la australiana Bonita Mersiades y la qatarí Phaedra Almajid, quien ahora pide protección para su familia. Denunció a García que los africanos Issa Hayatou, Jacques Anouma y Amos Adamu recibieron cada uno 1,5 millones de dólares de Hamman para votar por Qatar. Ya se retractó. "Tomé un gran riesgo y ahora me siento traicionada y denigrada", escribió Almajid a la FIFA.

Almajid no está protegida como el estadounidense Chuck Blazer, otro ex Comité Ejecutivo FIFA echado por corrupto, hoy enfermo de cáncer, lejos de sus alquileres de lujo en las Torres Trump, una habitación de 18.000 dólares mensuales para él, otra de 6000 para sus gatos. El FBI, a cambio de reducirle una pena por evadir 21 millones de dólares en coimas que cobró en la Concacaf, le puso un micrófono para grabar todas las conversaciones que tuvo con otros dirigentes en los Juegos Olímpicos de Londres. En Suiza, el Parlamento aprobó la semana pasada por 128 votos a 62 que, a partir de mayo de 2015, la FIFA, Blatter y todas las federaciones deportivas asentadas en el país dejarán de recibir exenciones y pasarán a ser "personas políticamente expuestas". Pasibles de investigaciones penales en casos de corrupción y blanqueo de dinero. Era hora.

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