Aliados de EE.UU. enviarán otros 1.500 militares extranjeros a Irak

El Ejército de Estados Unidos informó que sus aliados de la coalición internacional que ataca al extremista Estado Islámico (EI) en Medio Oriente se comprometieron a enviar unos 1.500 militares para sumarse a los 3.100 oficiales y soldados estadounidenses que ya fueron autorizados por Washington para entrenar y asesorar a las fuerzas kurdas y al Ejército iraquí en el terreno.

El comandante estadounidense de la ofensiva internacional contra el EI en Irak y Siria, el teniente general James Terry, explicó que socios de la coalición prometieron el envío de 1.500 militares durante la cumbre que los reunió a todos en Bruselas hace una semana.
"Cuando uno empieza a balancear las diferentes capacidades dentro de la coalición, creo que estamos bastante bien en términos de soldados en el terreno", aseguró Terry a un grupo de periodistas que cubría la visita del secretario de Defensa norteamericano, Chuck Hagel, en Kuwait.

El comandante no quiso detallar cuáles serán los países aliados que enviarán tropas a Irak ni cómo será la distribución, según informó la agencia Europa Press.

En tanto, en el terreno, los combates y los ataques entre los milicianos del EI y las fuerzas kurdas e iraquíes, apoyadas por aviones internacionales, continuaron cobrándose víctimas.

Combatientes del EI secuestraron a tres candidatos de los últimos comicios parlamentarios en la provincia de Nínive, en el norte de Irak, horas después de que un bombardeo de la coalición internacional matara a cuatro yihadistas cerca de la estratégica represa de la ciudad de Mosul.

El jefe del Comité de Seguridad de la gobernación de Nínive, Mohamed al Bayati, denunció hoy que una fuerza numerosa del EI capturó ayer a los ex candidatos en sus casas, ubicadas en una aldea de la zona de Zingar, a unos 120 kilómetros al oeste de la ciudad de Mosul, y los condujo a un lugar desconocido.

Uno de los secuestrados es Barzan Hamed al Metiuti, candidato de la lista Árabe, encabezada por el viceprimer ministro iraquí, Saleh al Mutlek, según reprodujo la agencia EFE.

Los otros dos son el jeque Talal Ali al Metiuti, de la lista Lealtad para Nínive, presidida por el anterior gobernador de Nínive, Ghanem al Besu y Mohamed Hasan al Metiuti, de la lista Unificados para la Reforma, encabezada por el vicepresidente iraquí, Osama al Noyeifi.

Los tres pertenecen al clan sunnita Al Metiuti.

En junio pasado, cuando el EI tomó el control de Mosul, comenzó a secuestrar y ejecutar a varios candidatos y candidatas parlamentarias de la ciudad, por considerar que sus candidaturas violaron las enseñanzas de la religión islámica.

El tribunal religioso de los yihadistas de Mosul ordenó condenar a muerte a todo aquel que se presente como candidato en comicios y apoye al gobierno central de Bagdad.

Más aún, los secuestros se produjeron pocas horas después de que al menos cuatro miembros del EI murieran y otros ocho resultaron heridos en bombardeos lanzados por la aviación de la coalición internacional cerca de la estratégica represa de la ciudad de Mosul.

Los ataques tuvieron como blanco un convoy de combatientes del EI en la zona de Aska Mosul, a unos diez kilómetros de la ciudad.

Los bombardeos, que destruyeron además cuatro vehículos de los islamistas, impidieron que estos se aproximaran a las áreas de los alrededores de la represa, un lugar estratégico en la región.

El pasado 10 junio, los yihadistas ocuparon la ciudad de Mosul, la segunda en importancia de Irak, control que se extendió rápidamente por amplias zonas de otras provincias del norte y este del país, forzando a cientos de miles de personas a abandonar sus hogares.

Poco después, el grupo proclamó un califato en los territorios bajo su control en Irak y en la vecina Siria, donde impuso una interpretación radical de la ley islámica y expulsaron a varias minorías religiosas iraquíes.

Simón DERONDA

Redacción Internacionales

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