Tras sólo 2 meses de gestión, cae el gobierno en Suecia y convoca a elecciones anticipadas

El gobierno de centroizquierda de Suecia colapsó hoy y adelantó las elecciones para el 22 de marzo, luego de que el Parlamento rechazara su ley de presupuesto gracias a una inédita y circunstancial alianza entre un partido de extrema derecha y la oposición moderada.

"Suecia se encuentra en una situación difícil", dijo el primer ministro saliente, el socialdemócrata Stefan Lofven, quien criticó a la oposición de centroderecha por no querer renegociar los presupuestos y no asumir su "responsabilidad" para frenar la influencia del ultraderechista Demócratas de Suecia (SD).

Minutos antes, el Parlamento rechazó los presupuestos del gobierno y aprobó la iniciativa de la Alianza de centroderecha por 182 a 153 votos, gracias al apoyo de SD, tercera fuerza y a la que el resto de partidos hace el vacío.

El SD, conocido por su postura contraria a la inmigración, rompió así la práctica habitual en Suecia de abstenerse en una votación presupuestaria cuando hay un gobierno en minoría.

El ex líder sindical Lofven, cuyo ofrecimiento a renegociar los presupuestos había sido rechazado por la Alianza, dijo que no realizará ningún acercamiento con la oposición antes de los comicios y que mantendrá su pacto con el Partido del Medioambiente, su socio en el poder, informó la agencia de noticias EFE.

"Hemos formado un gobierno, tenemos unos presupuestos e iremos a las elecciones con ellos", afirmó el premier al anunciar el adelantamiento de los comicios, durante en rueda de prensa conjunta con el portavoz ecologista Gustav Fridolin.

Tras la votación en contra en el Parlamento, Lofven tenía dos opciones: presentar su dimisión, con lo que se iniciaría una nueva ronda de consultas del presidente del Parlamento con todos los líderes de los partidos, o convocar elecciones anticipadas.

La legislación sueca establece que no se pueden convocar elecciones hasta después de tres meses en el poder y a partir de ahí en un plazo no superior a otros tres, de ahí la fecha elegida.

La crisis del gobierno sueco es una consecuencia de su precaria situación parlamentaria tras el apretado triunfo en las elecciones de septiembre pasado, tanto que se esperaba desde el principio que tuviera problemas para sacar adelante su agenda.

El gobierno había anunciado sus objetivos en octubre, entre ellos reducir el desempleo, el déficit y las emisiones de CO2.

En política exterior, fue el primer gobierno de la UE en reconocer al Estado de Palestina, a fines de octubre.

Los socialdemócratas y el Partido del Medioambiente suman 138 de los 349 escaños del Riksdag, frente a 21 del Partido de la Izquierda, su socio externo, 141 de la Alianza y 49 de Demócratas de Suecia.

Lofven resultó elegido primer ministro hace dos meses gracias a la abstención de los diputados de la Alianza, ya que en Suecia basta con no tener una mayoría en contra.

La ultraderecha había comunicado ayer que votaría a favor de los presupuestos del centroderecha en respuesta a su exclusión de las negociaciones parlamentarias.

Su líder en funciones, Mattias Karlsson, hizo hoy una llamada al diálogo, aunque avisó de que su partido echará abajo todos los presupuestos futuros que no incluyan un cambio en la política de inmigración sueca, una de las más abiertas de Europa.

Simón DERONDA

Redacción Internacionales

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