Las FARC liberaron a los rehenes y pidieron cambios en la agenda del diálogo, pero Santos los rechazó

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia liberaron a los tres rehenes que tenían en su poder y pidieron modificar las “reglas del juego” de las negociaciones con el gobierno en busca de un acuerdo definitivo de paz, iniciativa que fue rechazada por el presidente.

El general Rubén Alzate, el cabo Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego fueron entregados esta mañana por las FARC a una misión dirigida por miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en un caserío a orillas del río Arquía, al norte de Quibdó, la capital del departamento selvático Chocó, en el oeste colombiano.

La operación removió el obstáculo que quedaba para la reanudación de las negociaciones de paz que el gobierno y las FARC realizaban desde el 19 de noviembre de 2012 en La Habana y que Santos declaró suspendidas el 16 de este mes, tras enterarse del secuestro de las tres personas liberadas hoy y de los soldados César Rivera y Jonathan Díaz, que recuperaron la libertad el martes pasado.

El rescate de los últimos cautivos fue anticipado por Santos en su cuenta de Twitter y confirmado poco después por las FARC en un comunicado divulgado en la capital cubana, sede de las negociaciones de paz con el gobierno.

En esa nota, las FARC sostuvieron la necesidad de “resideñar las reglas del juego, porque un proceso de paz que ha llegado al nivel donde se encuentra, y que se apresta a discutir los temas más decisivos de la paz, no puede estar sometido a ningún tipo de actitudes precipitadas e irreflexivas que aplacen el advenimiento de nuestra reconciliación”.

“Es hora del cese bilateral del fuego, del armisticio, para que ningún suceso bélico en los campos de combate sirva para justificar la interrupción de una tarea tan hermosa y tan histórica, como es la de acordar la paz para una nación que anhela ese destino”, añadió la organización.

Esa iniciativa fue rechazada poco después por Santos, a través de un comunicado que difundió la Casa de Nariño (sede del gobierno), en el que informó que se reuniría con los miembros de su equipo negociador “para discutir los términos de su regreso a La Habana”.

“Reafirmo que la agenda del proceso de negociación con las FARC es sobre los cinco puntos acordados y esto no ha cambiado”, advirtió el mandatario y subrayó: “Hsmos logrado acuerdos acerca de tres de los puntos y seguiremos trabajando para lograr acuerdos en los dos restantes”.

Santos ratificó su rechazo al reiterado pedido de las FARC de un cese del fuego bilateral pese a que, aseguró, le “duelen profundamente los hechos de la guerra” y es “el primer colombiano que lamenta y condena la muerte de soldados, policías, niños, hombre y mujeres”.

“Sin embargo, tengo la convicción de que negociar en medio del conflicto ha sido la mejor manera de preservar los elementos esenciales del Estado y evitar que las conversaciones se conviertan en un ejercicio interminable”, explicó.

No obstante, el mandatario valoró en su nota el gesto de la organización guerrillera al soltar a los rehenes: “Aunque el paso dado por las FARC corresponde al deber de obrar conforme a la ley, es evidente que esa decisión contribuye a recuperar el clima propicio para continuar los diálogos” y “demuestra la madurez del proceso”, dijo.

Por otra parte, el responsable del CICR en Colombia, Christoph Harnisch, afirmó en un comunicado que la operación se pudo llevar a cabo “gracias a la confianza que las partes depositan en la institución y su labor humanitaria”, y confió en que “puedan reanudarse pronto” las negociaciones en La Habana.

El operativo también fue reconocido en una nota conjunta por los gobiernos de Cuba y Noruega, que actúan como garantes las negociaciones en pos del acuerdo de paz.

“La posición constructiva asumida por el gobierno de Colombia y las FARC permitió el cumplimiento exitoso de lo acordado”, dijeron Cuba y Noruega, y remarcaron que “reiteran su apoyo a los diálogos de paz”.

Asimismo, la ex senadora Piedad Córdoba, quien actuó como mediadora en anteriores entregas de rehenes de las FARC debido a su fluido vínculo con la organización guerrillera, afirmó en un mensaje por Twitter que “hoy la paz ha salido reforzada y con ella la esperanza del país”.

“Si había una prueba de fuego para la paz era esta y se ha superado muy bien; no me cabe duda de que avanzamos hacia el fin del conflicto”, añadió Córdoba.

Alzate -el militar de mayor rango secuestrado por las FARC en toda su historia-, Rodríguez y Urrego se encontraban bien de salud, según aseguraron tanto Santos como la organización guerrillera, y fueron entregados por el CICR al Ejército en la base militar Rionegro, cercana a Medellín, en el departamento Antioquia vecino a Chocó.

Estaba previsto que desde allí fueran trasladados esta tarde a Bogotá.

Simón DERONDA

Redacción Internacionales

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