Uruguay: elecciones, entre la veda y el resultado puesto

INTERNACIONALES 29/11/2014
Comenzó el período de reflexión por el balotaje de mañana. En Montevideo nadie parece esperar una sorpresa en las urnas. Pedro Luque, enviado especial a Montevideo, Uruguay

En la Plaza Independencia, ese rectángulo que hace de frontera entre la ciudad vieja y la parte más nueva del centro de Montevideo, sólo el pisoteado folleto de una fórmula presidencial hace sos­pechar que mañana se define quién será el futuro mandatario de Uruguay.

No hay banderas, ni pancartas, ni militantes a la vista. El país está en una veda que además es acentuada por el sol que invita a pasear por la rambla y por la clara ventaja que tiene Tabaré Vázquez, del Frente Amplio (FA, oficialista), sobre el opositor Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional (PN).

Por el medio de la plaza, a la sombra de Artigas, Atilio pasa vendiendo sus helados. Asegura que lo hace desde 1976, siempre en el mismo lugar. En invierno, cambia los helados por la ga­rrapiñada.

“Yo no voy a votar el domingo. Prefiero pagar la multa”, dice con tono desafiante. Siempre votó por el Partido Colorado, que el 26 de octubre, en la primera vuelta, fue relegado al tercer puesto y quedó fuera de la disputa por la presidencia.

Las encuestas dicen que Vázquez tiene entre 51 y 52 por ciento de la intención de voto, mientras que Lacalle Pou conseguiría entre el 37 y 42 por ciento.

Pese a ello, el cuatro veces candidato a la presidencia por el FA llamó a los militantes a ir en busca de “más y más votantes” en el acto de cierre de su campaña, el jueves por la noche en un repleto Parque Batlle. En la misma línea se manifestó su compañero de fórmula, Raúl Sendic, quien advirtió que el “único adversario” que puede tener el oficialismo es el “exceso de triunfalismo”.

Tal vez por eso, a dos cuadras de la Plaza Intendencia, sobre la calle 18 de Julio, una de las principales arterias de la capital, aparece la primera mesa del FA. Allí, Rafael, de 31 años, y Jésica, de 24, reparten votos, pines y folletos del partido. Son militantes y están en su puesto desde las 9 hasta las 20 por convencimiento político, pero cuentan que hay muchas otras mesas atendidas por gente que recibe un sueldo. Confían en que Vázquez ganará, impulsado por las políticas de inclusión social del gobierno y por la legalización del matrimonio igualitario y del consumo de marihuana.

En un recorrido de varias cuadras por la zona céntrica, son varias las banderas y afiches del FA que se ven en ventanas y balcones. Pero no hay vestigios del Partido Nacional. La diferencia en las urnas fue muy abultada en la primera vuelta y nadie cree que la oposición pueda remontarla.

En su discurso de cierre de campaña, en San Carlos, cerca de Punta del Este, el propio Lacalle Pou dio pistas de qué piensa hacer si le toca estar “del otro lado del mostrador”. Lo mismo hizo Jorge Larrañaga, su candidato a vice, quien exclamó que “lo imposible es rendirse” y terminó sus palabras con un sincero “volveremos”.

Sin embargo, Lacalle Pou lanzó un último manotazo al alejarse de su propuesta “por 
la positiva”, con la que evitó confrontar con sus rivales ­durante la campaña, y señaló errores del gobierno de José Mujica y los peligros que supondría que el FA gobierne otros cinco años.

Pero sus advertencias y ataques llegan tarde. Las cartas ya parecen estar echadas y los uruguayos se dedicaron ayer a disfrutar del sol. Algunos contentos, porque dan por sentado lo que ocurrirá mañana. Otros apesadumbrados, por el mismo motivo.

Puntos de vista

Atilio, 64 años (Vendedor ambulante). “Este gobierno no hace más que premiar a los que no trabajan, como en Argentina. Yo voté siempre por el Partido Colorado. El domingo (por mañana) no voy a votar”.

Alba, 58 años (Vendedora de diarios). “Ya está todo definido. Aunque las encuestas se pueden equivocar un poco, Tabaré va a ganar y vamos a tener cinco años más de buen gobierno”

Te puede interesar