Israel debatirá en su parlamento controvertido proyecto que reforzaría su carácter judío.

En detrimento de su carácter democrático, dicen sus detractores, Israel discutirá en la Kneset (parlamento israelí) un controvertido proyecto para reforzar su carácter judío.

JERUSALEM - El Gabinete de Ministros aprobó, por 14 votos a favor y 7 en contra, un controvertido proyecto de ley destinado a reforzar el carácter judío del Estado en detrimento de su carácter democrático, según sus críticos. Los detractores lo ven como una amenaza a los derechos de las minorías.

La ley modificaría la definición de Israel como "Estado judío y democrático" por "Estado nacional del pueblo judío", y se encuentra próxima a ser tratada por el parlamento.

Esta polémica medida llega en un momento de suma tensión dentro de la sociedad israelí, donde los hechos de violencia se han sucedido en los últimos meses. Los crímenes de odio van en todas direcciones, de palestinos hacía israelíes, judíos contra árabes, árabes contra drusos (denominación minoritaria del islam). Solo basta recordar el asesinato de Mohamad Abu Jdeir, un adolescente palestino residente de Jerusalem Este, en manos de extremistas judíos, los asesinatos de peatones por parte de conductores palestinos (5 muertos y varios heridos), ya sea con automóviles o retroexcabadoras, el ataque terrorista en una sinagoga del barrio jerosolimitano de Har Nof, donde murieron 4 personas que se encontraban rezando y un policía que intentó detener a los terroristas.

La semana pasada un conductor de autobuses árabe israelí fue encontrado muerto en su transporte, colgado del pasamanos. El instituto forense de Abu Kabir descartó un asesinato. El cuerpo del israelí no presentaba signos de violencia, pero el hecho generó gran malestar y avivó las llama de la ya inflamada situación.

A nivel religioso en teoría Jerusalem es de todos pero en la práctica no es de nadie. La intolerancia religiosa llevo al intento de asesinato del rabino Yehuda Glick, quien pelea por el derecho de los judíos a rezar junto a musulmanes en la Explanada de las Mezquitas o el Monte del Templo y sobrevivió a 3 disparos a quemarropa. Existe gran temor de que la violencia nacionalista se torne religiosa.

Las clausulas del proyecto de ley incluyen los siguientes temas:

  • Secciones 1 y 2- detallan los principios por los que se estableció la ley: "Israel es la patria del pueblo judío en el que el pueblo judío cumple con su ambición de autodeterminación de acuerdo con su legado cultural e histórico ".
  • Sección 3- regula los símbolos del estado: bandera, himno y escudo del Estado.
  • Sección 4- estipula que el hebreo es el único idioma oficial del Estado de Israel, mientras que la lengua árabe sería degradada a un "estatus especial".
  • Sección 5- establece la Ley de Retorno, como parte de Leyes Básicas de Israel.
  • Secciones 6 y 7- trato con las relaciones entre el Estado de Israel y la diáspora, así como la responsabilidad de Israel por la repatriación de los judíos dispersos por el mundo.
  • Secciones 8 y 9- acuerdo con la obligación del Estado de preservar la herencia judía.
  • Secciones 10,11 y 12- regulan calendario hebreo, vacaciones y días conmemorativos.
  • Sección 13- establece que en el caso de una laguna del derecho en la ley israelí, el sistema judicial israelí usaría la ley judía (antiguo testamento y su interpretación rabínica respectivamente) como una fuente de inspiración.
  • Sección 14- obligación del Estado de proteger los lugares sagrados de todas las religiones situadas en el territorio de Israel.

Su críticos se encuentran tanto en la oposición como en la colación de gobierno. También a sido criticado por el Presidente de Israel, Reuven Riblin, "Nuestros esfuerzos combinados no deberían invertirse en la elaboración de diferencias entre el judaísmo y la democracia, sino en el desarrollo y el fortalecimiento mutuos", dijo.

Por su parte el Primer Ministro, Benyamin Netanyahu defendió el proyecto: “Es esencial para afianzar el carácter de Israel como Estado del pueblo judío frente a los retos que se nos plantean desde la comunidad internacional y a nivel interno, que ponen en tela de juicio este hecho”, argumentó.

Los árabes israelíes, descendientes de los palestinos que se quedaron en su tierra tras la creación de Israel en 1948 y que suponen poco más del 20% de la población, denuncian que son tratados como ciudadanos de segunda por el Estado israelí, y vistos como un “enemigo interno” en el actual contexto de tensión.

Unos 250.000 palestinos viven en Jerusalem Este (controlada por Israel y reclamada tanto por Israel y Palestina como capital) con permisos de residencia permanente. Este a sido el principal foco de conflicto en los últimos meses.

A pesar de sufrir la discriminación por parte de irracionales racistas (que pueden encontrarse en todas las sociedades del mundo), los árabes israelíes y las demás minorías han conseguido adaptarse en la sociedad israelí, y desde la creación del Estado se encuentran representados en la Kneset, Israel ha tenido un presidente druso (Majalli Wahabi), son cantantes, actores, pintores y escritores reconocidos, e incluso ganadores de Masterchef.

Simón DERONDA

Redacción Internacionales

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